Biografía
Carlos Rafael Medina Lobo,
oriundo del estado Mérida residente en el estado Trujillo. Desde 1993
respirando y padeciendo, estudiante de comunicación social del 2do año y
escritor de vez en cuando. Creo firmemente que la poesía nos liberara y que
debe haber una acción reaccionaria en las calles, con mas poesía más alegría
habrá, recordando que vivir es padecer dicho por un hermano, lo más sencillo
que podemos hacer es disfrutar antes de perecer. No soy poeta, tampoco amo de
las letras, solo escribo lo que esas voces en mi cabeza me dictan.
Ella, era cinta verde y sólo una niña
Su vida era perfectamente tranquila, transcurría
con naturalidad y cosechaba una gran agilidad sumado a un gran talento para las
artes marciales, mas, nunca fueron suficientes sus conocimientos para defenderse
de su más bajo ataque, aunque había peleado en centenares de combates, bien sea
por su federación o por su buena técnica a la hora de demostrar sus
conocimientos en artes marciales. Lo que nunca se imaginaba es que su atacante
estaba más cerca de lo pensado y que su ataque sería tan rápido y certero que
nunca, aunque tuviera conocimiento de cómo seria, podría prepararse para
detenerlo o defenderse o sencillamente volver atrás.
Sus primeros años de vida fueron cálidos, alegres y
de preparación, desde muy pequeña fue instruida en artes, danza, gimnasia
fueron parte de su preparación, el karate do fue su fuerte, tuvo una carrera
prospera y prometedora, aprendió a caer pero también a levantarse, aprendió a
combatir y se le enseño que para que calme su ataque solo necesita ver sangre,
antes de esto ningún momento de perdón es permitido. Su carrera dentro de las
artes marciales fue interrumpida por una brutal sorpresa un cualquier día de
entrenamiento.
Pasa adelante, déjame decirte que… llego el
momento. Un golpe directo al cuello por parte de un sensei que solo procuraba
pegar tan fuerte que quedaras desmayada, tan solo un poco de fuerza es
necesario para aturdir a un hombre, deberé golpearle tan fuerte como a un
hombre, es cinta verde, debe resistir golpes… pero por la espalda no lo vendrá
venir, sí, eso es, el elemento sorpresa es esencial para salir de esta, para
desmayarla, para que sea mía de una vez por todas, ya basta de que me coquetee
tanto, ya basta de que este siempre ahí mirándome como si necesitara algo de
mí, es eso… seguramente necesita el hombre que hay dentro de mí, después de
todo tiene solo 14 años y no conoce del mundo, yo le enseñare, seré el hombre
que la haga conocer.
En realidad fuiste el hombre que la destruyo decía
una enfermera que atendió el caso llegada la niña al hospital, nunca supo cómo
fue a parar ahí, nunca supo que paso con ella luego de que entrara en la
oficina de su sensei, de ese personaje que dirigía su vida, que representaba el
respeto, el orden y de alguna manera la imagen paterna de ella, pero así
sucedieron las cosas y en algún momento de su vida luego de que entrara en
aquella oficina, despertó en el hospital con su madre a un lado, junto con unas
enfermeras y su padre retirado consigo mismo en una esquina, observante y
lejano, una de esas personas que sabes que está viendo lo que haces pero que a
su vez está pensando tantas cosas que queda sumergido en el infinito de su
pensamiento, en este caso en lo infinito de su odio contra cualquier ser
errante que existiera sobre el planeta tierra.
Su madre fue la encargada de informarle a ella que
su sensei había abusado sexualmente de ella mientras estaba inconsciente. Fue
como un balde de agua fría escucharlo, pero ya sabes cómo son esas cosas,
duelen en el momento, al tiempo y toda la vida.
Así fue como deje de entrenar, por eso es que no
seguí en karate y bueno, por problemas financieros de mi papa, es que no podía
permitir que gastara tanto dinero semanalmente en mis revisiones y mis viajes a
peleas y todo eso. Y bueno si, así fue como termine con eso, luego ya quise
volver a entrenar pero no pude, cuando llegue a mi doyo estaba él ahí e
imagínate no podía mirarlo siquiera. Entonces lo intente en otra sede pero ya
ahí llego lo el problema del dinero entonces me retire. Pero si lo volví a ver
por ahí, es que sabes, en aquel entonces la respuesta de la enfermera fue, es
que no eres la única ya lo ha hecho con varias. Bonita respuesta, no crees.
Quizás por eso es que muchos creemos que la vida está llena de hijos de puta y
por eso es mejor no mirar al cruzar la calle.
Un día bajo la lluvia
Me despierto, el frio ya
no me agrede tanto, un poco de calor papa ya se habrá ido, ya mi mama se estará
preparando, hoy creo que es el día del que tanto se ha hablado, mi abuela no
paraba de repetir sus oraciones, pero todos estaban bastante tranquilos, el
ruido de la lluvia después de un rato se vuelve relajante, así lo creo yo, así
de seguro es, pero si hoy es el día, solo espero una cosa, que mi regalo no sea
ni de papel ni de madera, he visto como la madera de mi cama se daño, ahora no
se ve siquiera, solo quiero también que flote y pueda llevarme lejos de aquí,
por lo menos un rato, ya escuche lo que dice mama, "no podemos dejar nada,
porque nada tenemos ya" repetirlo una y otra vez, yo solo espero que esos
señores sean responsables, un poco como el abuelo, por lo menos ese sí que es
un señor, siempre recto y puntual. Ahora esperare, aunque quizás hoy sea el
día, como fue ayer que debía ser el día, y los señores vinieron grabaron con
una cámara muy bonita y grande todo lo que no se veía, ya que lo bonito de mi
tierra está sumergido, como dice mi tía, "ahora las plazas si se limpiaran
un poco" mis padres dicen que está loca, pero creo que tiene razón,
escuchare a los niños jugar, siento mucho no poder salir, ese árbol tuvo que
atravesarse, normalmente un árbol no se atravesaría, normalmente un árbol
estaría en pie y no flotando, creo que todo cambiará un poco, quizás mi escuela
se haya ido y así podre tener ya vacaciones, quizás la escuela se fue de vacaciones
y vuelva en unos días, sólo espero que mi regalo no sea, como dice mi padre,
"Un día bajo la lluvia, es un regalo de dios"

No hay comentarios:
Publicar un comentario