Biografía
Nacíen Punto Fijo un día de Mayo de un año que no recuerdo bien. Ateo
por convicción. Músico y vocalista de una banda llamada Jack Daniels. Metalero Asiduo y
voraz lector. Estudio Lic. en informática en la UBV.Dicen que leo desde los
tres años, y una vez que pudieron sumergirme al arte de las letras, escribí mi
primer cuento corto a los ocho, de ese tiempodespués solo escribí pocas cosas que
han permanecido bajo llave. Fiel amante del surrealismo y la música‑literatura
como mi razón del ser‑estar como caras de una misma moneda.
Enigma
Su
pasión era su máxima fortaleza, aquella que iba dirigida a escoger distintos
rumbos sin ser demasiado inestable. Luciana, cuerpo esbelto y mirada irascible,
escondía secretos tras esas capas de piel fina que encerraban una ramificación incompleta
de ideas no concebidas, nada refutable para sus diecisiete años. Luciana había
cumplido diecisiete, pero llegaba a los 23; un tiempo desfragmentado, lapso de
culpas, noches en vela, y besos que se perdieron en su degradada adolescencia,
fueron aquellos años literalmente muertos en su conciencia , todo cuanto ella
quería era escapar de esa fuerza que la tenia aprisionada sin fin. Luciana yacía
sentada en el acantilado, explorando viejos recuerdos en los que la conciencia
parecía llegar sin previo aviso, como nube cargada de lluvia que se posa en un árido
desierto, su cuerpo parecía hablarle mientras sus miedos estaban en silencio.
Cada cierto tiempo sus ropas ondeaban al viento de cara al mar de aquel
acantilado y con su trastocada conciencia asumía un juego perverso del que no
tuvo tiempo de analizar, pues para esa noble mujer todo iba demasiado rápido,
tal vez sus recuerdos movianse en su dirección para luego apartarse dejándole
cada vez mas sola, pero ella seguía allí al pie del acantilado. Con un zapato
roto y sus vestidos raídos de espalda al viento y frente al imponente mar en
una contradicción de la naturaleza misma que no podía comprender.
De cara al mar y de espalda al viento, ni
el mundo estaba de su lado para entender el dolor que le causo el destino lleno
de pesares que la bajo de un mustang y la dejo de pie en ese lugar, lejos de
casa y de su incomprensiva familia, Ella estaba segura que debía y podía dejar
atrás esa pagina sin darle la espalda al mar, porque cuando el temor era muy profundo ella bajaba
a la orilla y las olas en su laboriosa tarea lavaban sus pies y purgaban sus
huellas, hecho esto se sumergía en el mar y limpiaba su cuerpo de la violencia
a la que era sometida. Sin embargo, después de este rito de autoayuda si podría
calificársele de esta forma…Subía de regreso con la mirada al cielo y con
muchos proyectos por cumplir, era un momento idóneo, para aferrarse a la idea
de marcharse de casa y llevar consigo su propia conciencia, al parecer la
búsqueda de la felicidad para ella terminaría. Ese peregrinaje malgastado en un
futuro incierto que ahora llevaba a cuestas junto a su pasado. Luciana esa
tarde no volvió, solo espero, escarbó en sus dudas, se encerró aun mas en si
misma, no lloro ni busco refugio, espero la muerte como un destellode cegadora
blancura que cae directamente en algún rincón de su mente, descendiendo al
volar con los brazos abiertos. Tiempo después testigos aseguran haber visto una
sombra humana en forma de cruz bajando en caída libre desde aquel acantilado,
fue la primera y única vez que se presencio un espectáculo como aquel, pues
solo ella conocía lo que sucedía en ese preciso momento cuando el viento
levemente le empujola espalda, y expiro.
Sin Retorno
Lázaro
contaba con veinte años cuando decidió de tajo ir a residenciarse al
extranjero, como todo expatriado que lucha por sus ajenos ideales,
contradicción infinita de abandonar una piel para cubrirse en otra, El nunca
tuvo tantos deseos como aquel de empaparse en todo el sistema antihumanitario
que se respiraba a nivel social en aquel país desconocido. Lázarocumplió los
treinta y todas sus ideas de abarcar con sus lemas y acciones todo rincón de
aquella su morada de tanto tiempo…Se desvanecieron.
Delirium Tremens 3.00 AM
Cuando
a lo que beberse el líquido del mundo se trata, son tantos los sabores, como
los sinsabores que, de una forma u otra golpeaban su vida con reiterada dureza.
Él se preguntaba centenares de veces como se componía la vida. Aun con su
actitud desenfadada, con sus aires de alguien que gozaba de una libertad
suprema, este innombrable muchacho tan rebelde como sus experiencias
callejeras, tuvo en su vida mucho amigos, buena bebida acompañada detertulias
en los que la desesperación del dialogo era motivo suficiente para acallar toda
su rabia contenida, bien disimulada en los eventos sociales, sus atavíos
oscuros, con color negro de pies a cabeza se contrastaban con su irritante
mirada tan eufórico por entrar casi siempre al desgaste emocional, refugiándose
en el alcohol que fue su máxima herencia.
¿Agallas…??
Les sobraban en ofensas, hechos y desprecios.
¿Valor…?? Si, lo poseía pero no para detener todo lo
que en su mísera vida empezaba a desarrollarse.
¿Dudas…??
Mucha confusión al respecto sobre el destino que tomaba aquel atajo
¿Miedos…?
Mejor no hablemos de eso y solo atravesemos una pagina húmeda en el tiempo para
intuir que este muchacho después de las 3.00 AM de cada fin de semana, padeció
omnipotentes delirios de grandeza.
Entes de Venus
Muchas
veces me pregunte que era lo que ella observaba cuando pasaba delante de la
puerta de mi hogar…Nunca devolviendo la mirada hacia el confín de su objetivo
vislumbrador, la meta era una demora que aceleraba sus pasos, al igual que su
venerable cabeza cuando volteaba a ver ese algo que le absorbía la atención.
Una vez logre salir al ruedo, a las afueras de mi humilde casa para
presenciarese momento perfecto en el que ella conspiraría y yo seria el fiel
testigo. Pero ese día mientras yo esperaba impaciente sentado, ella no se acercó,
ni la vi venir; con una impotencia acertada indague en dirección a la que iba
tantas veces esa mirada, y tal fue mi atención que lo que vi aquel día cambio
totalmente mi perspectiva, obsesionado con la idea lo vi moverse…Un ente de
fuego se movía y temblaba sin cesar pero siempre en un mismo punto, mismo que
había sido dueño y señor de los ojos de la mujer, que ese día no paso. El ente desapareció
y borro los recuerdos de ese día, para que al salir de ese pedacito de
estancia, aniquilara su memoria hasta dejarla en blanco. A partir del siguiente
día, ya la fémina diariamente, a la misma hora…Aceleraba sus pasos en otro
lugar.

Mi pana me gusto tu relato Enigma, con respecto a los otros tienes buenos títulos pero deberías sacarle mas provecho con la finalidad de atrapar más a los lectores
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