18/4/12

ALANI (CORO)





Biografía

Alani  Alberto ,Nacido el 18 de octubre de 1986 en Coro, Edo. Falcón.
Aficionado a la escritura, específicamente a relatos cortos
Altamente influenciado por Edgar Allan Poe y H P Lovecraft.



PROFANADOR

-He dicho que contestes coño- pero el joven ni se inmutaba -pierde su tiempo oficial- en cambio era él quien se enojaba. Pero como era su trabajo debía seguir preguntando -¿Por qué has matado a la chica y de esa manera tan brutal?-
-ya le he dicho que es la única forma de matar a un vampiro- y otra vez se enojó el oficial –no es un juego de niños, eres un asesino, habla hijo de puta-
-solo digo la verdad y si usted no lo entiende es su problema, ¿entiende?- ni siquiera subió el tono al decir esto, parece que era un ser frio y calculador. -dentro de poco me convertiré en cenizas, pues estoy muerto desde hacen siglos-
El oficial no lo soporto y salió de la sala de interrogación. Entro en la sala adjunta, la del vidrio oscuro. -ve que está loco- le dijo el oficial al psiquiatra -no tiene signos de ser un esquizofrénico o cualquier patología anormal- dijo ella.
-¿no me diga que cree esa porquería?- a lo que respondió ella -no pero por lo menos parece que él si cree lo que dice- el oficial sale de la sala y se va. – ¿así que un vampiro eh?-
Después de un rato de descanso la psiquiatra llamó a otro agente para que interrogara al chico, el sargento Federico González entro en la sala de interrogación, el era conocido por su rudeza a la hora de interrogar, bueno, sus casi cien kilos de simpática presión de los nudillos en la cara tenían que servir para algo.
-¿dime qué hiciste la estaca con la que la mataste?- y una vez más el joven exclamó sin alteración alguna –ustedes la tienen- el sargento miró el vidrio como haciéndole esa pregunta a la psiquiatra. -¿Por qué la mataste?- esta vez se levantó. –está bien lo contare, pero quiero que sea esa mujer que está detrás del vidrio quien me lo pregunte- el sargento se enojo de tal manera que le gritó y estuvo a punto de caerle a golpes, -tu no das las ordenes aquí-
Pero en eso la psiquiatra prendió la luz verde, el sargento se detuvo y salió de la sala.
El chico se sentó de nuevo y sonrió al vidrio, se abrió la puerta de la sala de nuevo, el chico observó a la psiquiatra entrar, ella era muy joven, tenia pechos hermosos, un rostro muy limpio, ojos muy oscuros pero con brillo, cabello corto, piernas largas y un cuello hermoso.
-¿Qué tienes que contarme a mí?- preguntó Andrea Schütz –toda la verdad, siéntese es algo larga la historia y si quiere busque algo de tomar-
-no hace falta- dijo ella. El joven comenzó a hablar. “ha pasado tanto que ya ni recuerdo bien mi nombre real completo, mi oficio era ser un sepulturero, todos me llamaban Carlos cadáver, tenía ya casi setenta años y necesitaba dinero para pagar algunas deudas que no quería dejarles a mis hijos, aunque todos eran mayores ya. Era el año de mil seiscientos cuarenta y dos en mi natal España, me decidí a profanar las tumbas de los más ricos pero en el cementerio central solo habían ratas y gusanos, ese no era un botín muy bueno que digamos, así que hable con el encargado de la distribución, un joven, bueno comparándolo conmigo, el era bueno y decidió ayudarme, ya que en los otros cementerios la paga era mejor, me enviaron al cementerio judío, ahí todo era hermoso, todo de mármol y algunas piedras preciosas, por supuesto que algunas de esas piedras fueron a dar a mis manos. Nada me falto por ese año, saqueaba los mausoleos como si se tratase de cualquier cosa, menos de un muerto a quien respetar.
Fue cuando cayó como anillo al dedo la noticia de la muerte de una duquesa, ellos que son tan ricos, pensaba yo, seguro la sepultaran con algún collar de oro o perlas, debo sacar el mejor partido a esta situación, aunque no participe en su sepelio sabia donde seria sepultada, solo tenía que esperar que fuese media noche”
Ella detuvo la historia, -bueno muy bonita tu historia, ¿pero eso que tiene que ver con la chica a quien has matado?- el chico la vio a los ojos -si no oyes mi historia, no diré nada mas- obviamente ella iba escucharle para poder llegar a una conclusión.
-está bien continua- dijo él con una sonrisa -ok- “esa noche me lancé como si fuese joven aun, yo era también celador, así que era la chica, el objeto y yo, el único vivo de los tres, llegue hasta su mausoleo, removí la tapa de mármol ligeramente, ahí estaba ella, parecía dormida y no muerta, era casi como un ángel, y como mi intuición no fallaba, en su cuello y muñecas tenia cadenas y pulseras de oro y rubíes, pero, lo que más me llamó la atención fue su cuerpo, su hermoso cuerpo, el cual toque con mis manos de arriba abajo,  me excite tanto que aun sin quitarle las prendas intente sacarla del féretro, ya sabes tenía que cogerme a esa puta (dijo mientras reía) de pronto mi lámpara que estaba en una esquina se apago´, vi pasar sombras por detrás de mí, el cuerpo de ella se puso rígido y se separo de mi.
Se prendió sola la lámpara de nuevo y ahí alguien me agarro por el cuello, mis Captores eran dos hombres jóvenes, la chica estaba de pie y rodeada de dos jóvenes tan hermosas como ella. -su sangre no servirá para alimentarte- dijo uno de los chicos -pero muérdelo para que muera y chupa toda su sangre, el ocupara tu lugar en el mausoleo- la chica hizo lo propio con mi cuello, yo estaba aterrorizado y en cambio ella parecía extasiada, pero al mismo tiempo parecía no estar complacida, creo que fue porque mi sangre era desagradable. Después de un rato me soltaron, estaba tan débil  que caí al piso, me colocaron en el féretro y me dejaron agonizante en el mausoleo, mis sentidos se iban lentamente, estaba muriendo y fue frustrante”
La psicóloga detuvo las palabras del joven, se levantó y se fue.
Minutos después el joven fue sacado de la sala y llevado a su celda, -¿Cómo sabía el que usted estaba del otro lado?- preguntó González -pregúntale tu- respondió Andrea.
Pasó alrededor de una hora, Andrea entro a la sala. –Y ¿Por qué aun no te has convertido en polvo?- el chico la miró y no respondió a su pregunta, en cambio preguntó. -¿tu padre es alemán verdad?- ella no quedo asombrada del todo pero no esperaba que él lo supiese. –Sí lo es ¿Por qué?- calló de nuevo el chico. –Quieres que siga contando o te vas y me muero- dijo él mientras reía.
-si sigue contándome- dijo ella, “bueno, seguía muriendo lentamente, mi cuerpo se debilitaba y era para locos, hasta que decidí escuchar mi corazón hasta que este dejara de latir, fue más frustrante que el comienzo. De pronto escuche unas pisadas fuertes entrar al mausoleo, dos golpes fuertes sobre el mármol, creí que era mi compañero, tal vez buscando tesoros igual que yo.
Por eso yo también golpee el mármol para poder ser rescatado, se movió la tapa de la urna, no era quien creía, era la chica, la condesa vampiro, estaba intrigado pero feliz, sabía que su presencia significaba algo. Me vio y dijo –tu sangre estaba llena de sabiduría, pero era amarga, dale gracias a tu dios, he venido por ti, ¿quieres vivir… eternamente?
Pero yo no podía decir nada, me era difícil, creo que ella entendió que si cuando vio correr una lágrima amarga que brotó de mis ojos –abre la boca viejo de mierda- dijo ella y me dio de beber su sangre, que corría de las venas de su muñeca, me fue desagradable al comienzo, pero, poco a poco me sentía lleno de pasión, fue más que eso, era éxtasis, era lujuria, pero no era un sentimiento humano, era poder, grandeza y eso me hacia ser un dios, me he hecho fuerte con los años, ella me alejó, creo que yo la estaba secando”
-a decir verdad me está cansando tu historia- volvió a reír el joven –tu y yo somos iguales, yo no creía al principio pero ahora, ahora no creo en el final- continuo hablando el joven –yo conocí a tu padre, no te has preguntado ¿Por qué no conociste a tu padre?-
-el viejo Sacarías Schütz, pero esa es una historia que no vale la pena contar- de pronto se encendió la luz roja y Andrea salió de la sala, afuera estaba el sargento González, -no están ni la estaca, ni el cuerpo de la chica, se los han llevado- alarmada gritó Andrea –no puede ser, ¿pero quién? ¿Cómo?-
El sargento miró atreves del cristal y apuntando al chico le dijo a Andrea. –Pregúntale tú-
Andrea vio al joven y este sonrió justo cuando ella lo vio, Andrea volvió a entrar a la sala.
-basta, deja de jugar conmigo- le gritó al tipo -joder yo no juego con nadie- respondió el chico -¿Quién y cómo se llevo el cadáver?- el chico volvió a sonreír, miró al suelo y respondió.
-te dije que se convertiría en polvo- Andrea se molestó –iras preso, tenemos la grabación de tu voz admitiendo que has matado a la chica- el chico respondió –bueno según tu ya estoy jodido, seguiré contando mi historia y moriré en paz-
“me sentí lleno de vida, su sangre me calmaba y su fluido estaba en mi, pasaban los días, yo me convertí en su esclavo, la complacía en todo, seducía a mujeres y entre todos las secábamos, de pronto todo el país se aterrorizó, buscaban a los asesinos, pues nuestra raza era prácticamente inexistente y la realidad escapaba de su comprensión, yo rejuvenecía con cada sorbo de sangre, con cada soplo de vida que arrebataba, era libre y la libertad igual que los vampiros escapa al entendimiento humano, pasaron años y cruzamos a otros países europeos, ahí nos saciábamos con orgias, la mejor mezcla de locura, sexo y sangre, un día la condesa Aleen se cansó de mi y entre todos tenían un plan para deshacerse de mí, pero yo lo sabía y decidí escapar, regresé a España y me detuvieron años después por el asesinato de una joven prostituta, por surte pase de la cárcel a la calle, es decir que escapé.
Tome´ un barco expedicionario a las indias, me refugie entre cavernas y pasado cientos de años me enfrente de nuevo a la civilización, o mejor dicho a la sombra de esta, y después de huir de mis salvadores y verdugos, encontré a la condesa, seguía joven y llena de vida, me le acerque y la seduje. Aun no sabía que era yo, así fue como una noche tuvimos sexo y después incruste una estaca de madera en su corazón, solo así podía liberarme de su prisión, ¿Por qué tendrán los humanos tanto miedo de morir? Por lo menos yo ya no era humano y mi única meta era morir. Por eso lo hice”
-bueno fin de la historia- dijo el joven con mirada fría y con deseos de salir de la jefatura.
-no alegare demencia si es lo que crees, te vas a morir en la cárcel- dijo Andrea al chico,     -no me importa Andrea Schütz- asombrada pregunto ella -¿Cómo sabes mi nombre y mi apellido?- el chico volvió a reír –sabes no iré preso, porque esta noche después que tu entregues tu guardia, matare a todos y me iré, pero como tú eres mi verdadero objetivo llegaré a tu casa y secaré todos tus fluidos-
-sargento sáquelo de aquí, llévelo a su celda- entonces entro el sargento y se llevó al joven a golpes, pero el joven solo volteaba y se reía con Andrea.
Pasadas las diez de la noche, Andrea entregó guardia, se dirigió al estacionamiento para irse en su coche, lo encendió y salió de la jefatura, al doblar por la esquina se sorprendió al ver pasar dos chicos y tres chicas, su sorpresa fue el parecido de una de las chicas a la víctima del asesinato y el de uno de los chicos a su padre, pero aun así no se detuvo.
Al llegar a su casa se desvistió, vio pasar siluetas por las ventanas, estas figuras humanas pasaban a una velocidad increíble, ella pensó que solo podía ser un reflejo, por encontrarse en el quinto piso de un apartamento.
Se inclinó levemente para quitarse su ropa interior y al levantarse la ventana estaba abierta, en su cama yacía acostada una hermosa mujer –hola Andrea, has crecido mucho desde la última vez- dijo la mujer.
-mi amada Andrea, ¿no reconoces a tu padre?- Andrea miro al piso y después miró a todos en la habitación, tres mujeres, tres hombres, entre ellos estaba el chico que tenían en la comisaria.
-tú, ¿pero? ¿Cómo?- respondió el joven –tu eres la evolución de la raza, tu sangre nos hará invisibles, toleraremos la luz del sol, serás sacrificada por ser un hibrido, mitad humano y vampiro- Andrea fue lanzada a la cama por las otras dos chicas y la condesa en la cama la tomó por las manos, las dos chicas comenzaron a desvestirse, pero los chicos solo observaban, recorrían el cuerpo de Andrea con sus labios y lenguas, Andrea se movía de repulsión, además que se trataba de una violación que terminaría en asesinato, algo que Andrea sabía muy bien.
Pero el líder del grupo era nada más y nada menos que el profanador, quien dijo –denle un abrigo, que vaya desnuda debajo y persigámosla, una casería-
A lo que el resto respondió –hecho, será divertido- hicieron lo propio, Andrea bajo corriendo las escaleras y los chicos también, le seguían y reían, se burlaban de ella, Andrea intentó entrar a su auto pero uno de los chicos pasó volando sobre ella y la lanzó al suelo,
Ella estaba rasgada, se levantó y continuo corriendo, los chicos se detuvieron cuando entro en la jefatura de policía, absolutamente todos muertos, ella recorrió cada pasillo mientras lloraba, intentó salir por la entrada y se topó con Sacarías Schütz, quien le quito el abrigo, la lanzó al asfalto desnuda y salió volando por los aires, justo en el instante en que el edificio explotó y comenzó a arder en llamas.
Las mismas llamas del infierno, al siguiente día solo se escuchaban las noticias y los chismes, “una psicóloga se volvió loca, entro desnuda a la jefatura de policías, mató a todos e incendio el lugar, no fue apresada pero está en el sanatorio del Carmen”
En el sanatorio del Carmen, en un cuarto aislado se encontraba Andrea gritando y llorando –que no estoy loca, que los he visto, yo no maté a nadie, fueron ellos, ellos vendrán por mí porque soy la evolución de la raza, no durare mucho tiempo aquí-
En el pasillo de acceso se encontraba el guardia junto a un psicólogo –ve doctor, está completamente loca… ¿ah como dijo que se llamaba usted doctor?- el doctor sonrió y le respondió al guardia –Sacarías… Sacarías Schütz- pregunto el guardia – ¿ustedes son familia? - respondió el doctor –si y muy cercana-

CARTAS ERRANTES

Era muy temprano por la mañana, Pete se disponía a salir a clases, era una hermosa mañana de Enero de 1925, en una prospera aldea Judía en Ulm. Alemania.
Había caído el rocío  de la mañana, las calles empedradas eran resbaladizas, el aroma  a humedad llenaba los pulmones de algún tipo de Paz.
Eran días en los que los carteros aun llegaban a tiempo, a las afueras de su casa, pete se topó con el cartero.
-Buenos días- dijo el cartero- buenos días Señor cartero – respondió  pete.-Tengo una carta para el Señor Pete Wesker-dijo el cartero - soy yo- Respondió Pete.- ¿Puedes firmarme aquí por favor?-dijo el cartero mientras le mostraba a pete el libro de notas.
-Gracias- dijo el cartero mientras se retiraba luego de que pete firma la entrega -¿Una carta para mí? ¿Qué dirá?- se preguntó Pete.
Pete observo la carta por fuera-¿Benjamín Wesker? ¿Será algún pariente mío?-
En ese instante pasó el bus escolar y pete subió al bus, abrió la carta y comenzó a leer, se sentó en uno de los últimos puestos.
A continuación el contenido de la carta:
“Buenos días, sé que esta carta te traerá más preguntas que respuestas, mi nombre es Benjamín, actualmente tengo 18 años, mi mama escogió mi nombre, dijo que conoció a mi padre cuando el tenia 13 años, ella subió al bus de la escuela”  en eso hiso un alto el bus y entro una chica de aproximadamente 13 años, después de la pausa pete continuo leyendo.
“Se sentó a su lado y le sonrió” se detuvo de nuevo porque la chica se sentó justo a su lado, el la vio y ella sonrió.
Hola soy Cruz- dijo la chica a pete -yo soy Pete Wesker- pero él no hiso tanto caso a la chica y continuo leyendo.
“Mi madre se llama cruz y tu eres mi padre” Pete asustado detuvo la lectura.
Cruz y el hablaron un rato, hasta que llegaron a la escuela, tímidamente se despidieron con un beso en la mejilla y cada uno entro a sus respectivas clases. En el receso Pete se sentó frente a un árbol. Comenzó a leer de nuevo.
“Yo nací el 23 de Marzo de 1935, tenía tres años cumplidos cuando comenzó la persecución a los míos (para referirse a los Judíos). Mamá intento salir del país, pero tú se lo impediste, así vagaron por la ciudad hasta que comenzaron a llevar a los míos a los campos de concentración. Entonces se movilizaron hasta las afueras de la ciudad, en el Bosque donde nos refugiamos hasta que los Nazis nos encontraron”
Entonces Pete, hiso otra pausa para pensar más claramente - no es posible un hijo mío mas adulto que yo ¿Y los Nazis?, eso no existe- aun con dudas siguió leyendo.
“fuimos llevados a diferentes fuertes, separando a los hombre de las mujeres y a los niños le permitieron quedarse con sus madres. En mi encierro jugaba como niño que era, cuando regresábamos a las celdas veía a mi madre llorar, repetía una canción llamada “Ronda turca” para hacerme dormir.
Les hicieron trabajar por comida y ropa. Ropa sucia y maltratada, migas por comida y debíamos quitársela a los perros que comían en el piso, igual que nosotros, sometidos a la miseria solo por ser de otra religión o cultura, solo por ser ladrones y robarnos un pedazo de vida… pero eso aun no lo entiendes.
Estuvimos ahí, bueno por casi todos los campos de concentración, fue cuando mamá estaba enfermando y te logramos ver, recuerdo que solo te dio tiempo de tocar mi rostro, te vi flaco y casi sin aliento, tus ojos cansados y dejaste salir una palabra, esa que fue suficiente para entender que ustedes son lo más importante para mí.
Después de un tiempo comencé a trabajar para las nazis, quienes ya no existen como tal, empecé a ayudar a crear una máquina del tiempo, si… logramos hacerla pero es imposible transportar materia viva.
Por eso no fui personalmente a conocerte, en cambio envié esta carta, sé que no me crees, pero… pregúntale a mamá por el regalo que le hizo mi abuelo, una pulsera de cuentas rojas.
El verdadero motivo por el cual te escribo es porque mi presente ustedes  están muertos, quiero que no se casen, que te vayas a estudiar al extranjero, no importa si no nazco, solo me importan ustedes… con amor para siempre”
Benjamín.        

EL VIEJO

Anoche al salir de un bar, algo mareado y con ganas de vomitar, me detuve en una plazoleta oscura y sucia, me senté en uno de sus bancos y cerré mis ojos para intentar volver en mí.
Entonces oí la voz de un hombre que me dio las buenas noches.
Abrí mis ojos buscando su figura entre la oscuridad, pero él estaba a mi lado, era un viejo, vestido de una ropa de pulcro color blanco; blanca barba y cabellera.
Comenzó a hablarme, pero la verdad yo no estaba de ánimos para hacerlo, que extraña es la gente, dijo el viejo, culpan al diablo de su mal comportamiento.
Si alguien se suicida es culpa del diablo o los  demonios, si alguien es asesino es porque no siguió el camino de dios, pero en cambio no me permiten defenderme.
Hablaba el viejo, quien decía ser el diablo, por lo cual le escuche, no por que creyera que fuese el mismísimo Satán, si no porque parecía interesante.
Si un chico cae en la violencia, su madre me culpa por sus malos pasos, ¿Por qué no admite ser ella quien lo desatendió? En vez de culpar a alguien que no ve y que seguro cree que no existe.
Y si su hijo muere, seguro ha sido mi culpa ¿acaso yo le vendí el arma? ¿O fui yo quien le dijo que tenía que consumir drogas?
¿O acaso yo le dije a la zorra de Eva que se comiera la puta manzana?
Entonces reía yo, pero no de ironía, a lo que el anciano respondió, lo único bueno de los humanos es que siempre tienen fuerza para reírse, lo cual dijo mientras reía.
¿Ves aquella pareja? Son homosexuales que se ocultan en la oscuridad para no ser detectados ni juzgados.
¿Adivina de quien es la culpa de que exista la homosexualidad? Volví a reírme y respondí a su pregunta, diciendo, seguro es tu culpa ¿verdad?
Riendo me dijo, si, así es amigo, ellos dicen que soy el rey de la lujuria y los deseos carnales, represento la tentación, pero no soy una abominación, tengo una función, pero en fin.
Sigo siendo yo el culpable de todo, si un cura viola una niña, aunque lo descubran seguirá siendo un santo, pero veinte padre nuestro y cincuenta ave María no le devolverán la alegría a esa niña, pero no lo culpes a él, no, cúlpame a mí.
Reí entonces frenéticamente, pero esta vez de repulsión,  pues el viejo tenía razón.
Al abrir los ojos, estaba solo en la plaza, pero todo  estaba ahí, excepto el viejo.

LUCY Y LA MUERTE

Se supone que era el final ¿pero sabes qué? Las cosas apenas comenzaban, si apenas comenzaban.
Caía la lluvia en la gran ciudad, las luces ante sus ojos se veían borrosas, la presión en el pecho no le dejaba respirar, la impotencia corría por sus venas, y lagrimas de ira, amarga y cruda ira se confundían con las gotas de lluvia.
Se detuvo colocando una mano sobre un árbol y la otra mano la coloco en su rostro, mientras el rencor seguía envenenando su corazón.
“había oído de todo” dijo casi con voz quebrada, ojos vidriosos y esa exaltación en las venas. “¿amistad? ¿Hermano?” repitió varias veces antes de caer de rodillas al suelo.
“¿Por qué siguen corriendo mis lagrimas?” dijo mientras empuñaba su mano, golpeo al piso y notó que había parado de llover, entonces abrió los ojos una vez más, intento levantarse pero sintió que algo le tomó por los pies, aun así no dejaba de pensar en lo sucedido. Mientras miraba el piso una voz femenina le habló.
“oye chico ¿Por qué no te levantas?” asustado pero aun lloroso alzo la mirada y contempló a la chica.
Pero con arrogancia preguntó “¿Qué haces acá?” la chica sonrió y dijo “lo mismo que tu” la miro a los ojos y le preguntó “¿Qué sabes tú de porque estoy aquí?” ella puso su mano en el hombro de él y dijo “¿has notado que la lluvia cae igual para todos?”
El bajó la mirada la mirada en ese instante “sé lo que duele ser traicionado, pero es peor dejar que ese dolor te domine”
“cállate” Gritó el “tú no sabes nada… además no sabes quién soy” ella se rio suavemente y dijo “¿acaso importa tu nombre? ¿A él le importó?” y así ella separo su mano del chico y se alejó de el poco a poco “espera… por lo menos dime tu nombre” y entre dientes ella dijo “yo me llamo Lucy”
El logro levantarse y caminó hasta su casa, a volver con la rutina. Pero todas las noches volvía para intentar ver a Lucy, lo cual fue imposible.
Poco a poco todo fue marchando mejor, hiso mas amigos, tuvo más ilusiones y hasta hiso una novia.
Pero lo justo es injusto y poco a poco calló, y sus labios no decían nada, había tristeza en su mirada y aunque ella intento ayudar, él ni siquiera lo notó.
Y seguía visitando el parque para toparse con Lucy, pero que sabía el de ella, nada, solo su nombre.
Días después tuvo una discusión con su novia, algo molesto y cansado se sumergió en el alcohol para olvidar, pero por más que intentó solo regresaba a él, el recuerdo de Lucy.
Entonces se alejó de la barra y comenzó a caminar, mientras lo hacía comenzó a llorar, mientras lloraba repetía una y otra vez el nombre de Lucy.
Sin darse cuenta regresó a la plaza y bajo el árbol se arrodilló a llorar, repetía una  otra vez el nombre de Lucy.
Entonces una voz fuerte, la de un hombre le habló “oye chico ¿Qué haces?” a lo que respondió “espero a mi amiga Lucy” el hombre dijo “si la muerte es así, solo la ves una vez y sientes que te hace falta la vida” el chico lo miró y dijo “¿de qué coño estás hablando?” y el hombre dijo mientras miraba el cielo “parece que va a llover, mejor vuelve a tu casa antes de que sea tarde” pero él no escucho al hombre y prefirió quedarse ahí.
Comenzó a llover y el chico aun en la plaza repetía llorando el nombre de Lucy, de pronto oyó su voz llamándole. “niño ¿Qué haces acá? Pero al levantar la mirada, el chico notó que el hombre estaba sentado justo al lado de Lucy. ”Tu… ¿tu quien eres?” gritó el chico con euforia. “vete a casa chico, aun no es tu hora” dijo Lucy mientras el extraño sonreía.
“¿Qué diablos pasa acá?” preguntó el chico mientras intentaba levantarse, pero una vez más sintió que algo lo sujetaba por las piernas, entonces el hombre lo tomó por el cuello y lo apretó contra el árbol. “escucha bien insolente humano, si Lucy dice que te largues tú te vas”
El chico miraba a Lucy y mientras lloraba dijo “todas son iguales” Lucy se acercó y como un susurro le dijo al oído “no todos los humanos son iguales”
Entonces el chico comenzó a sentir esa presión en el pecho que le impedía respirar. “yo te traje a mí, porque tú querías conocerme”, dijo Lucy sonriendo.
Pero su sonrisa era diferente y estaba cargada de maldad “¿Qué pasa acá?” dijo el chico “¿Quiénes son ustedes?” y el extraño respondió “yo tengo miles de nombres”, Lucy dijo “aquella vez no parecías listo” a lo que el chico preguntó aún con la mano del extraño apretando su garganta “¿listo para qué?” Lucy le vio a los ojos y respondió “listo para el paraíso”, él aún sin comprender nada e indefenso no podía más que escudarse usando a Lucy “¿a qué te refieres?” preguntó el chico.
“imagina un lugar inmenso pero desolado, donde hayan miles de personas caminando en montón hacia la nada, donde pocos tienen el privilegio de la sombra de un árbol, ese es el paraíso” le dijo Lucy al chico.
“¿Quién eres tu he dicho?” y Lucy miro a los ojos del chico y contestó. “yo soy quien caminó las penumbras y se regocijo de la decadencia humana, soy quien contemplo el exterminio de tu especie” con la mirada fija en el dijo de nuevo Lucy “soy tu principio y tu final. Si una vez me llame Lucy, hoy soy tu muerte”
El chico aterrado comenzó a reírse de ironía, mientras el hombre forzaba poco a poco su garganta.
“miles ven la lluvia caer, pero el día de su muerte transitan debajo de ella, recuerdan penas y desean morir”
El agotado chico buscó un respiro y escucho del hombre decir “tendrás que elegir entre tu vida o un beso de Lucy” entonces soltó el cuello del muchacho y Lucy le dijo al chico “se supone que eso lo elijo yo pero esta vez te dejare elegir”
Entonces el chico la miró y dijo “si tu eres la muerte te diré que he ansiado conocerte, tal vez ahora estoy más decidido, si eres la muerte quiero morir en tus brazos”
Lanzó una carcajada Lucy, y es que la muerte  no tiene piedad.
“si es ese tu deseo” dijo Lucy mientras se acercaba al chico, el mismo que fue encontrado con una marca de un beso en la frente y una sonrisa inmensa en el rostro.
Aun cuando tu sueño sea la muerte, he de imaginar que has de luchar por ello…


…” se supone que era el final, pero, ¿sabes qué? Las cosas apenas comienzan, si apenas comienzan, pues hoy aunque en mi ausencia aun sigue la vida, yo supe hacer mi sueño realidad, hoy Lucy y yo estamos juntos. Hace tiempo me llamaban Andrew, hoy soy la guerra”

UN TROZO DE MI ALMA
Corruptas fueron las manos que crearon tu figura, y las palabras que dijeron para presentar tu belleza ante mis ojos, corrupto fue el sentimiento que me llevo a mi tumba…
Pero no mi relato, no mis recuerdos. Estos los dejaré en este papel.
Y así la gente sabrá del daño que te he hecho, es decir, el daño que le he hecho al mundo al crearte a ti…
…a quien lea esta carta y trate de entender las razones de por qué la dejé al viento y no a alguien en especifico le aclarare, que aquel que me eligió a mí como su creador no es visible, pero hace daño, si, sé que esto confunde aun mas.
Explicare entonces que yo me he desempeñado como científico por dos largas décadas, en mis estudios encontré unos libros muy antiguos los cuales descifre con la ayuda de mi colega Alberto Nadal, estos libros escritos en una lengua muerta no eran más que una serie de relatos sobre un muchacho que logró traer de nuevo a la vida a su hermano por medio de la alquimia.
Estos libros fueron escritos por él y en ellos se dice como falló en todos sus intentos, de cómo la rabia le invadía en las noches que sin descanso alguno experimentaba con el cadáver de su hermano.
Fue así como llegué hasta la página donde relataba por fin que había conseguido un resultado inesperado, logró que parte del tejido muerto tuviese vida. Pero también había anotado que debido al estado de putrefacción del cuerpo, su descubrimiento no fue más que una lejana luz en la oscuridad.
Mi amigo Alberto y yo, convencidos de que se trataba de un simple libro de ciencia ficción de la época no le dimos mayor importancia, pero he de revelarles que me intrigó de manera tal la historia (que solo habíamos leído hasta la mitad del segundo libro) que decidí dedicarme al estudio de la alquimia.
De esta forma mi amigo y yo, fuimos investigando a fondo la utilización de esta ciencia.
Ritos, conjuros, historias increíbles, en fin… nada concreta esta ciencia.
Pasados varios años mi amigo y yo continuamos descifrando los libros de “historia”  y encontramos en él  una receta detallada e instrucciones para la realización del ritual “levanta muertos”  el cual por curiosidad decidimos probar.
Primer paso: conseguir un cadáver fresco, para ello hablamos con nuestro amigo Ricardo Duarte, encargado de la morgue de la ciudad y aceptó hacerlo, ya que tenía muchos cadáveres que nadie había reclamado.
Segundo paso: obtener todos los instrumentos, los cuales iban desde charolas de plata, hasta tapones de corchos.
Tercer paso: los ingredientes necesarios, algunos los suplantamos por similares.
Cuarto paso: un laboratorio, que por tratarse de algo ilegal usamos el cuarto de huéspedes de la casa de Alberto, bien equipada, claro está.
Y por último el quinto paso: un corazón, el cual no especificaba de quien debía ser.
Al hacer el primer intento, el cual fallamos, Alberto notó una reacción química favorable en los ingredientes de la pócima. Pero que no fue suficiente para “revivir a nuestro cadáver”
Pero en fin, ni mi amigo, ni yo estábamos de acuerdo en dejar así nuestro experimento y por eso buscamos bien los ingredientes que habíamos suplantado.
Meses después de nuestro primer intento, y después de recaudar todos los ingredientes, procedimos con el segundo intento.
La reacción química de los elementos utilizados fue aun mejor que en el primer intento, pero aun así falló porque nos hacía falta el corazón, nosotros usábamos siempre un corazón de gato, pero para la ocasión nos olvidamos de tal elemento.
Y anqué supuestamente nos falló el experimento, resultó que no habíamos descifrado unos escritos finales, que por desgracia los he descifrado yo solo.
Resulta ser que el corazón que debes ofrecer es el tuyo. Y quien había hecho el ritual fue Alberto, quien días después comenzó a ver personas muertas caminando a su alrededor, pero no cualquier persona muerta.
Se trataba de las dos personas con las que hicimos los experimentos, el me lo contó y llegue a creer que estaba bromeando, pero no se refería a ellos como muertos, por el contrario estaba convencido de que los había revivido.
Alberto se rehusó a salir de su casa, a bañarse y me negó la entrada a su casa.
También supe por su esposa que no comía y rechazo todo tipo de contacto humano posible.
Fue así como mi amigo fue a parar al hospital, donde le visité y el reía frenéticamente, ese día me vio y acostado en su cama me dijo: Leonor se rehusó a ser parte de nuestro plan. Y al preguntarle de que plan hablaba respondió: ellos la mataron, la colocaron en la nevera del cuarto de huéspedes y quieren que la revivas.
Impactado de la confesión de asesinato de su esposa por parte de mí amigo, y al mismo tiempo desilusionado, decidí hacerle caso.
Me dirigí a su casa, entre a el cuarto de huéspedes y observe con horror las cantidades increíbles de cadáveres que estaban  en avanzado estado de descomposición, no pude soportar tal fetidez, comencé a vomitar y a llorar al mismo tiempo.
Abrí el refrigerador y ahí estaba el cadáver de Leonor completamente desnudo y congelado, la saque de ahí y la coloque sobre la mesa, tomé todos los ingredientes y comencé el ritual, que termine sin ningún problema.
Luego pensé que no funcionaria, porque me faltaba un ingrediente, el corazón.
Días después comenzó mi desgracia, el cuerpo de Leonor fue hallado dentro de la casa y Alberto fue condenado a prisión, donde se suicidó.
Yo comencé a ver el espanto de Leonor persiguiéndome cada instante, cada segundo y cada hora.
Repetía que matara a Elizabeth, mi esposa y yo me negaba de tal forma que el espíritu de Leonor arremetía iracundamente contra mí.
Yo intentaba descansar pero su voz me encontraba donde quiera que estuviese, inclusive podía verla atravesar las paredes y vomitando sobre mi comida. De esta manera me rehusé a comer.
Elizabeth se alejó de mí por petición propia, pero por alguna extraña razón volvió a casa y fue cuando ella, Leonor, atacó a Elizabeth arrojándole mis viejos libros y terminando con su vida asestándole un bichero en la cabeza.
Pero no fue instantánea su muerte, no, tuve que ver morir a la persona que mas me amó, pero aun así realmente no me importó, no.
El motivo por el cual redacté esta carta es porque estoy preso, porque no creen en mi inocencia y porque he decidido suicidarme.
Con respecto a los libros, les he quemado para evitar que continúen las muertes.
Mas sin embargo debo resaltar para despedirme por siempre, que es real, que no están muertos, puede que sus cuerpos sí, pero no sus almas, sus negras y corruptas almas.

2 comentarios:

  1. Alani ♥ qué bien encontrarte por acá, qué fino que te animaras!! era hora de que el mundo disfrutara de tu ingenio xD me gustó "El viejo" también porque fue el único que leí a falta de tiempo, pero espero escucharte el día del encuentro, un abrazo!

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  2. Gabriela Arianne Velazco9:51 p. m., abril 23, 2012

    ¡Hola mi amor! Tiempo sin saber de ti. Leí Profanador. Es una buena historia, pero tiene muchas fallas de redacción. Agota mucho leer un texto así. Los periodos sintácticos son muy largos. Hay párrafos de una sola oración. Te recomiendo que te instruyas un poco en el tema de la redacción, así aprovecharás al máximo tu talento. ¡Besos!

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