Biografía
Alani Alberto ,Nacido el 18 de
octubre de 1986 en Coro, Edo. Falcón.
Aficionado a la escritura, específicamente a relatos cortos
Altamente influenciado por Edgar Allan Poe y H P Lovecraft.
PROFANADOR
-He dicho que
contestes coño- pero el joven ni se inmutaba -pierde su tiempo oficial- en
cambio era él quien se enojaba. Pero como era su trabajo debía seguir
preguntando -¿Por qué has matado a la chica y de esa manera tan brutal?-
-ya le he dicho que es
la única forma de matar a un vampiro- y otra vez se enojó el oficial –no es un
juego de niños, eres un asesino, habla hijo de puta-
-solo digo la verdad y
si usted no lo entiende es su problema, ¿entiende?- ni siquiera subió el tono
al decir esto, parece que era un ser frio y calculador. -dentro de poco me
convertiré en cenizas, pues estoy muerto desde hacen siglos-
El oficial no lo
soporto y salió de la sala de interrogación. Entro en la sala adjunta, la del
vidrio oscuro. -ve que está loco- le dijo el oficial al psiquiatra -no tiene
signos de ser un esquizofrénico o cualquier patología anormal- dijo ella.
-¿no me diga que cree
esa porquería?- a lo que respondió ella -no pero por lo menos parece que él si
cree lo que dice- el oficial sale de la sala y se va. – ¿así que un vampiro eh?-
Después de un rato de
descanso la psiquiatra llamó a otro agente para que interrogara al chico, el
sargento Federico González entro en la sala de interrogación, el era conocido
por su rudeza a la hora de interrogar, bueno, sus casi cien kilos de simpática
presión de los nudillos en la cara tenían que servir para algo.
-¿dime qué hiciste la
estaca con la que la mataste?- y una vez más el joven exclamó sin alteración
alguna –ustedes la tienen- el sargento miró el vidrio como haciéndole esa
pregunta a la psiquiatra. -¿Por qué la mataste?- esta vez se levantó. –está
bien lo contare, pero quiero que sea esa mujer que está detrás del vidrio quien
me lo pregunte- el sargento se enojo de tal manera que le gritó y estuvo a
punto de caerle a golpes, -tu no das las ordenes aquí-
Pero en eso la
psiquiatra prendió la luz verde, el sargento se detuvo y salió de la sala.
El chico se sentó de
nuevo y sonrió al vidrio, se abrió la puerta de la sala de nuevo, el chico
observó a la psiquiatra entrar, ella era muy joven, tenia pechos hermosos, un
rostro muy limpio, ojos muy oscuros pero con brillo, cabello corto, piernas
largas y un cuello hermoso.
-¿Qué tienes que
contarme a mí?- preguntó Andrea Schütz –toda la verdad, siéntese es algo larga
la historia y si quiere busque algo de tomar-
-no hace falta- dijo
ella. El joven comenzó a hablar. “ha pasado tanto que ya ni recuerdo bien mi
nombre real completo, mi oficio era ser un sepulturero, todos me llamaban
Carlos cadáver, tenía ya casi setenta años y necesitaba dinero para pagar
algunas deudas que no quería dejarles a mis hijos, aunque todos eran mayores
ya. Era el año de mil seiscientos cuarenta y dos en mi natal España, me decidí
a profanar las tumbas de los más ricos pero en el cementerio central solo
habían ratas y gusanos, ese no era un botín muy bueno que digamos, así que
hable con el encargado de la distribución, un joven, bueno comparándolo
conmigo, el era bueno y decidió ayudarme, ya que en los otros cementerios la
paga era mejor, me enviaron al cementerio judío, ahí todo era hermoso, todo de
mármol y algunas piedras preciosas, por supuesto que algunas de esas piedras
fueron a dar a mis manos. Nada me falto por ese año, saqueaba los mausoleos
como si se tratase de cualquier cosa, menos de un muerto a quien respetar.
Fue cuando cayó como
anillo al dedo la noticia de la muerte de una duquesa, ellos que son tan ricos,
pensaba yo, seguro la sepultaran con algún collar de oro o perlas, debo sacar
el mejor partido a esta situación, aunque no participe en su sepelio sabia
donde seria sepultada, solo tenía que esperar que fuese media noche”
Ella detuvo la
historia, -bueno muy bonita tu historia, ¿pero eso que tiene que ver con la
chica a quien has matado?- el chico la vio a los ojos -si no oyes mi historia,
no diré nada mas- obviamente ella iba escucharle para poder llegar a una
conclusión.
-está bien continua-
dijo él con una sonrisa -ok- “esa noche me lancé como si fuese joven aun, yo
era también celador, así que era la chica, el objeto y yo, el único vivo de los
tres, llegue hasta su mausoleo, removí la tapa de mármol ligeramente, ahí
estaba ella, parecía dormida y no muerta, era casi como un ángel, y como mi intuición
no fallaba, en su cuello y muñecas tenia cadenas y pulseras de oro y rubíes,
pero, lo que más me llamó la atención fue su cuerpo, su hermoso cuerpo, el cual
toque con mis manos de arriba abajo, me
excite tanto que aun sin quitarle las prendas intente sacarla del féretro, ya
sabes tenía que cogerme a esa puta (dijo mientras reía) de pronto mi lámpara
que estaba en una esquina se apago´, vi pasar sombras por detrás de mí, el
cuerpo de ella se puso rígido y se separo de mi.
Se prendió sola la
lámpara de nuevo y ahí alguien me agarro por el cuello, mis Captores eran dos
hombres jóvenes, la chica estaba de pie y rodeada de dos jóvenes tan hermosas
como ella. -su sangre no servirá para alimentarte- dijo uno de los chicos -pero
muérdelo para que muera y chupa toda su sangre, el ocupara tu lugar en el
mausoleo- la chica hizo lo propio con mi cuello, yo estaba aterrorizado y en
cambio ella parecía extasiada, pero al mismo tiempo parecía no estar complacida,
creo que fue porque mi sangre era desagradable. Después de un rato me soltaron,
estaba tan débil que caí al piso, me
colocaron en el féretro y me dejaron agonizante en el mausoleo, mis sentidos se
iban lentamente, estaba muriendo y fue frustrante”
La psicóloga detuvo
las palabras del joven, se levantó y se fue.
Minutos después el
joven fue sacado de la sala y llevado a su celda, -¿Cómo sabía el que usted
estaba del otro lado?- preguntó González -pregúntale tu- respondió Andrea.
Pasó alrededor de una
hora, Andrea entro a la sala. –Y ¿Por qué aun no te has convertido en polvo?-
el chico la miró y no respondió a su pregunta, en cambio preguntó. -¿tu padre
es alemán verdad?- ella no quedo asombrada del todo pero no esperaba que él lo
supiese. –Sí lo es ¿Por qué?- calló de nuevo el chico. –Quieres que siga
contando o te vas y me muero- dijo él mientras reía.
-si sigue contándome-
dijo ella, “bueno, seguía muriendo lentamente, mi cuerpo se debilitaba y era
para locos, hasta que decidí escuchar mi corazón hasta que este dejara de
latir, fue más frustrante que el comienzo. De pronto escuche unas pisadas
fuertes entrar al mausoleo, dos golpes fuertes sobre el mármol, creí que era mi
compañero, tal vez buscando tesoros igual que yo.
Por eso yo también
golpee el mármol para poder ser rescatado, se movió la tapa de la urna, no era
quien creía, era la chica, la condesa vampiro, estaba intrigado pero feliz,
sabía que su presencia significaba algo. Me vio y dijo –tu sangre estaba llena
de sabiduría, pero era amarga, dale gracias a tu dios, he venido por ti,
¿quieres vivir… eternamente?
Pero yo no podía decir
nada, me era difícil, creo que ella entendió que si cuando vio correr una
lágrima amarga que brotó de mis ojos –abre la boca viejo de mierda- dijo ella y
me dio de beber su sangre, que corría de las venas de su muñeca, me fue
desagradable al comienzo, pero, poco a poco me sentía lleno de pasión, fue más
que eso, era éxtasis, era lujuria, pero no era un sentimiento humano, era
poder, grandeza y eso me hacia ser un dios, me he hecho fuerte con los años,
ella me alejó, creo que yo la estaba secando”
-a decir verdad me está
cansando tu historia- volvió a reír el joven –tu y yo somos iguales, yo no
creía al principio pero ahora, ahora no creo en el final- continuo hablando el
joven –yo conocí a tu padre, no te has preguntado ¿Por qué no conociste a tu
padre?-
-el viejo Sacarías
Schütz, pero esa es una historia que no vale la pena contar- de pronto se
encendió la luz roja y Andrea salió de la sala, afuera estaba el sargento
González, -no están ni la estaca, ni el cuerpo de la chica, se los han llevado-
alarmada gritó Andrea –no puede ser, ¿pero quién? ¿Cómo?-
El sargento miró
atreves del cristal y apuntando al chico le dijo a Andrea. –Pregúntale tú-
Andrea vio al joven y este
sonrió justo cuando ella lo vio, Andrea volvió a entrar a la sala.
-basta, deja de jugar
conmigo- le gritó al tipo -joder yo no juego con nadie- respondió el chico
-¿Quién y cómo se llevo el cadáver?- el chico volvió a sonreír, miró al suelo y
respondió.
-te dije que se
convertiría en polvo- Andrea se molestó –iras preso, tenemos la grabación de tu
voz admitiendo que has matado a la chica- el chico respondió –bueno según tu ya
estoy jodido, seguiré contando mi historia y moriré en paz-
“me sentí lleno de
vida, su sangre me calmaba y su fluido estaba en mi, pasaban los días, yo me
convertí en su esclavo, la complacía en todo, seducía a mujeres y entre todos
las secábamos, de pronto todo el país se aterrorizó, buscaban a los asesinos,
pues nuestra raza era prácticamente inexistente y la realidad escapaba de su
comprensión, yo rejuvenecía con cada sorbo de sangre, con cada soplo de vida
que arrebataba, era libre y la libertad igual que los vampiros escapa al
entendimiento humano, pasaron años y cruzamos a otros países europeos, ahí nos
saciábamos con orgias, la mejor mezcla de locura, sexo y sangre, un día la
condesa Aleen se cansó de mi y entre todos tenían un plan para deshacerse de mí,
pero yo lo sabía y decidí escapar, regresé a España y me detuvieron años
después por el asesinato de una joven prostituta, por surte pase de la cárcel a
la calle, es decir que escapé.
Tome´ un barco
expedicionario a las indias, me refugie entre cavernas y pasado cientos de años
me enfrente de nuevo a la civilización, o mejor dicho a la sombra de esta, y
después de huir de mis salvadores y verdugos, encontré a la condesa, seguía
joven y llena de vida, me le acerque y la seduje. Aun no sabía que era yo, así
fue como una noche tuvimos sexo y después incruste una estaca de madera en su
corazón, solo así podía liberarme de su prisión, ¿Por qué tendrán los humanos
tanto miedo de morir? Por lo menos yo ya no era humano y mi única meta era
morir. Por eso lo hice”
-bueno fin de la historia-
dijo el joven con mirada fría y con deseos de salir de la jefatura.
-no alegare demencia
si es lo que crees, te vas a morir en la cárcel- dijo Andrea al chico, -no me importa Andrea Schütz- asombrada
pregunto ella -¿Cómo sabes mi nombre y mi apellido?- el chico volvió a reír
–sabes no iré preso, porque esta noche después que tu entregues tu guardia,
matare a todos y me iré, pero como tú eres mi verdadero objetivo llegaré a tu
casa y secaré todos tus fluidos-
-sargento sáquelo de
aquí, llévelo a su celda- entonces entro el sargento y se llevó al joven a
golpes, pero el joven solo volteaba y se reía con Andrea.
Pasadas las diez de la
noche, Andrea entregó guardia, se dirigió al estacionamiento para irse en su
coche, lo encendió y salió de la jefatura, al doblar por la esquina se
sorprendió al ver pasar dos chicos y tres chicas, su sorpresa fue el parecido
de una de las chicas a la víctima del asesinato y el de uno de los chicos a su
padre, pero aun así no se detuvo.
Al llegar a su casa se
desvistió, vio pasar siluetas por las ventanas, estas figuras humanas pasaban a
una velocidad increíble, ella pensó que solo podía ser un reflejo, por
encontrarse en el quinto piso de un apartamento.
Se inclinó levemente
para quitarse su ropa interior y al levantarse la ventana estaba abierta, en su
cama yacía acostada una hermosa mujer –hola Andrea, has crecido mucho desde la
última vez- dijo la mujer.
-mi amada Andrea, ¿no
reconoces a tu padre?- Andrea miro al piso y después miró a todos en la
habitación, tres mujeres, tres hombres, entre ellos estaba el chico que tenían
en la comisaria.
-tú, ¿pero? ¿Cómo?-
respondió el joven –tu eres la evolución de la raza, tu sangre nos hará
invisibles, toleraremos la luz del sol, serás sacrificada por ser un hibrido,
mitad humano y vampiro- Andrea fue lanzada a la cama por las otras dos chicas y
la condesa en la cama la tomó por las manos, las dos chicas comenzaron a
desvestirse, pero los chicos solo observaban, recorrían el cuerpo de Andrea con
sus labios y lenguas, Andrea se movía de repulsión, además que se trataba de
una violación que terminaría en asesinato, algo que Andrea sabía muy bien.
Pero el líder del
grupo era nada más y nada menos que el profanador, quien dijo –denle un abrigo,
que vaya desnuda debajo y persigámosla, una casería-
A lo que el resto
respondió –hecho, será divertido- hicieron lo propio, Andrea bajo corriendo las
escaleras y los chicos también, le seguían y reían, se burlaban de ella, Andrea
intentó entrar a su auto pero uno de los chicos pasó volando sobre ella y la
lanzó al suelo,
Ella estaba rasgada,
se levantó y continuo corriendo, los chicos se detuvieron cuando entro en la
jefatura de policía, absolutamente todos muertos, ella recorrió cada pasillo
mientras lloraba, intentó salir por la entrada y se topó con Sacarías Schütz,
quien le quito el abrigo, la lanzó al asfalto desnuda y salió volando por los
aires, justo en el instante en que el edificio explotó y comenzó a arder en
llamas.
Las mismas llamas del
infierno, al siguiente día solo se escuchaban las noticias y los chismes, “una
psicóloga se volvió loca, entro desnuda a la jefatura de policías, mató a todos
e incendio el lugar, no fue apresada pero está en el sanatorio del Carmen”
En el sanatorio del
Carmen, en un cuarto aislado se encontraba Andrea gritando y llorando –que no
estoy loca, que los he visto, yo no maté a nadie, fueron ellos, ellos vendrán
por mí porque soy la evolución de la raza, no durare mucho tiempo aquí-
En el pasillo de
acceso se encontraba el guardia junto a un psicólogo –ve doctor, está
completamente loca… ¿ah como dijo que se llamaba usted doctor?- el doctor
sonrió y le respondió al guardia –Sacarías… Sacarías Schütz- pregunto el
guardia – ¿ustedes son familia? - respondió el doctor –si y muy cercana-
CARTAS ERRANTES
Era muy temprano por
la mañana, Pete se disponía a salir a clases, era una hermosa mañana de Enero
de 1925, en una prospera aldea Judía en Ulm. Alemania.
Había caído el
rocío de la mañana, las calles empedradas
eran resbaladizas, el aroma a humedad
llenaba los pulmones de algún tipo de Paz.
Eran días en los que
los carteros aun llegaban a tiempo, a las afueras de su casa, pete se topó con
el cartero.
-Buenos días- dijo el
cartero- buenos días Señor cartero – respondió pete.-Tengo una carta para el Señor Pete
Wesker-dijo el cartero - soy yo- Respondió Pete.- ¿Puedes firmarme aquí por
favor?-dijo el cartero mientras le mostraba a pete el libro de notas.
-Gracias- dijo el
cartero mientras se retiraba luego de que pete firma la entrega -¿Una carta para
mí? ¿Qué dirá?- se preguntó Pete.
Pete observo la carta
por fuera-¿Benjamín Wesker? ¿Será algún pariente mío?-
En ese instante pasó
el bus escolar y pete subió al bus, abrió la carta y comenzó a leer, se sentó
en uno de los últimos puestos.
A continuación el
contenido de la carta:
“Buenos días, sé que
esta carta te traerá más preguntas que respuestas, mi nombre es Benjamín,
actualmente tengo 18 años, mi mama escogió mi nombre, dijo que conoció a mi
padre cuando el tenia 13 años, ella subió al bus de la escuela” en eso hiso un alto el bus y entro una chica
de aproximadamente 13 años, después de la pausa pete continuo leyendo.
“Se sentó a su lado y
le sonrió” se detuvo de nuevo porque la chica se sentó justo a su lado, el la
vio y ella sonrió.
Hola soy Cruz- dijo la
chica a pete -yo soy Pete Wesker- pero él no hiso tanto caso a la chica y
continuo leyendo.
“Mi madre se llama
cruz y tu eres mi padre” Pete asustado detuvo la lectura.
Cruz y el hablaron un
rato, hasta que llegaron a la escuela, tímidamente se despidieron con un beso
en la mejilla y cada uno entro a sus respectivas clases. En el receso Pete se
sentó frente a un árbol. Comenzó a leer de nuevo.
“Yo nací el 23 de
Marzo de 1935, tenía tres años cumplidos cuando comenzó la persecución a los
míos (para referirse a los Judíos). Mamá intento salir del país, pero tú se lo
impediste, así vagaron por la ciudad hasta que comenzaron a llevar a los míos a
los campos de concentración. Entonces se movilizaron hasta las afueras de la
ciudad, en el Bosque donde nos refugiamos hasta que los Nazis nos encontraron”
Entonces Pete, hiso
otra pausa para pensar más claramente - no es posible un hijo mío mas adulto
que yo ¿Y los Nazis?, eso no existe- aun con dudas siguió leyendo.
“fuimos llevados a
diferentes fuertes, separando a los hombre de las mujeres y a los niños le
permitieron quedarse con sus madres. En mi encierro jugaba como niño que era,
cuando regresábamos a las celdas veía a mi madre llorar, repetía una canción
llamada “Ronda turca” para hacerme dormir.
Les hicieron trabajar
por comida y ropa. Ropa sucia y maltratada, migas por comida y debíamos
quitársela a los perros que comían en el piso, igual que nosotros, sometidos a
la miseria solo por ser de otra religión o cultura, solo por ser ladrones y
robarnos un pedazo de vida… pero eso aun no lo entiendes.
Estuvimos ahí, bueno
por casi todos los campos de concentración, fue cuando mamá estaba enfermando y
te logramos ver, recuerdo que solo te dio tiempo de tocar mi rostro, te vi
flaco y casi sin aliento, tus ojos cansados y dejaste salir una palabra, esa
que fue suficiente para entender que ustedes son lo más importante para mí.
Después de un tiempo
comencé a trabajar para las nazis, quienes ya no existen como tal, empecé a
ayudar a crear una máquina del tiempo, si… logramos hacerla pero es imposible
transportar materia viva.
Por eso no fui
personalmente a conocerte, en cambio envié esta carta, sé que no me crees,
pero… pregúntale a mamá por el regalo que le hizo mi abuelo, una pulsera de
cuentas rojas.
El verdadero motivo
por el cual te escribo es porque mi presente ustedes están muertos, quiero que no se casen, que te
vayas a estudiar al extranjero, no importa si no nazco, solo me importan
ustedes… con amor para siempre”
Benjamín.
EL VIEJO
Anoche al salir de un
bar, algo mareado y con ganas de vomitar, me detuve en una plazoleta oscura y
sucia, me senté en uno de sus bancos y cerré mis ojos para intentar volver en
mí.
Entonces oí la voz de un
hombre que me dio las buenas noches.
Abrí mis ojos buscando
su figura entre la oscuridad, pero él estaba a mi lado, era un viejo, vestido
de una ropa de pulcro color blanco; blanca barba y cabellera.
Comenzó a hablarme,
pero la verdad yo no estaba de ánimos para hacerlo, que extraña es la gente,
dijo el viejo, culpan al diablo de su mal comportamiento.
Si alguien se suicida
es culpa del diablo o los demonios, si
alguien es asesino es porque no siguió el camino de dios, pero en cambio no me
permiten defenderme.
Hablaba el viejo,
quien decía ser el diablo, por lo cual le escuche, no por que creyera que fuese
el mismísimo Satán, si no porque parecía interesante.
Si un chico cae en la
violencia, su madre me culpa por sus malos pasos, ¿Por qué no admite ser ella
quien lo desatendió? En vez de culpar a alguien que no ve y que seguro cree que
no existe.
Y si su hijo muere,
seguro ha sido mi culpa ¿acaso yo le vendí el arma? ¿O fui yo quien le dijo que
tenía que consumir drogas?
¿O acaso yo le dije a
la zorra de Eva que se comiera la puta manzana?
Entonces reía yo, pero
no de ironía, a lo que el anciano respondió, lo único bueno de los humanos es
que siempre tienen fuerza para reírse, lo cual dijo mientras reía.
¿Ves aquella pareja?
Son homosexuales que se ocultan en la oscuridad para no ser detectados ni
juzgados.
¿Adivina de quien es
la culpa de que exista la homosexualidad? Volví a reírme y respondí a su
pregunta, diciendo, seguro es tu culpa ¿verdad?
Riendo me dijo, si,
así es amigo, ellos dicen que soy el rey de la lujuria y los deseos carnales,
represento la tentación, pero no soy una abominación, tengo una función, pero
en fin.
Sigo siendo yo el
culpable de todo, si un cura viola una niña, aunque lo descubran seguirá siendo
un santo, pero veinte padre nuestro y cincuenta ave María no le devolverán la
alegría a esa niña, pero no lo culpes a él, no, cúlpame a mí.
Reí entonces
frenéticamente, pero esta vez de repulsión,
pues el viejo tenía razón.
Al abrir los ojos,
estaba solo en la plaza, pero todo
estaba ahí, excepto el viejo.
LUCY Y
LA MUERTE
Se supone que era el
final ¿pero sabes qué? Las cosas apenas comenzaban, si apenas comenzaban.
Caía la lluvia en la
gran ciudad, las luces ante sus ojos se veían borrosas, la presión en el pecho
no le dejaba respirar, la impotencia corría por sus venas, y lagrimas de ira,
amarga y cruda ira se confundían con las gotas de lluvia.
Se detuvo colocando
una mano sobre un árbol y la otra mano la coloco en su rostro, mientras el
rencor seguía envenenando su corazón.
“había oído de todo”
dijo casi con voz quebrada, ojos vidriosos y esa exaltación en las venas.
“¿amistad? ¿Hermano?” repitió varias veces antes de caer de rodillas al suelo.
“¿Por qué siguen
corriendo mis lagrimas?” dijo mientras empuñaba su mano, golpeo al piso y notó
que había parado de llover, entonces abrió los ojos una vez más, intento
levantarse pero sintió que algo le tomó por los pies, aun así no dejaba de
pensar en lo sucedido. Mientras miraba el piso una voz femenina le habló.
“oye chico ¿Por qué no
te levantas?” asustado pero aun lloroso alzo la mirada y contempló a la chica.
Pero con arrogancia
preguntó “¿Qué haces acá?” la chica sonrió y dijo “lo mismo que tu” la miro a
los ojos y le preguntó “¿Qué sabes tú de porque estoy aquí?” ella puso su mano
en el hombro de él y dijo “¿has notado que la lluvia cae igual para todos?”
El bajó la mirada la
mirada en ese instante “sé lo que duele ser traicionado, pero es peor dejar que
ese dolor te domine”
“cállate” Gritó el “tú no sabes
nada… además no sabes quién soy” ella se rio suavemente y dijo “¿acaso importa
tu nombre? ¿A él le importó?” y así ella separo su mano del chico y se alejó de
el poco a poco “espera… por lo menos dime tu nombre” y entre dientes ella dijo
“yo me llamo Lucy”
El logro levantarse y caminó
hasta su casa, a volver con la rutina. Pero todas las noches volvía para
intentar ver a Lucy, lo cual fue imposible.
Poco a poco todo fue
marchando mejor, hiso mas amigos, tuvo más ilusiones y hasta hiso una novia.
Pero lo justo es
injusto y poco a poco calló, y sus labios no decían nada, había tristeza en su
mirada y aunque ella intento ayudar, él ni siquiera lo notó.
Y seguía visitando el
parque para toparse con Lucy, pero que sabía el de ella, nada, solo su nombre.
Días después tuvo una
discusión con su novia, algo molesto y cansado se sumergió en el alcohol para
olvidar, pero por más que intentó solo regresaba a él, el recuerdo de Lucy.
Entonces se alejó de
la barra y comenzó a caminar, mientras lo hacía comenzó a llorar, mientras
lloraba repetía una y otra vez el nombre de Lucy.
Sin darse cuenta
regresó a la plaza y bajo el árbol se arrodilló a llorar, repetía una otra vez el nombre de Lucy.
Entonces una voz
fuerte, la de un hombre le habló “oye chico ¿Qué haces?” a lo que respondió
“espero a mi amiga Lucy” el hombre dijo “si la muerte es así, solo la ves una
vez y sientes que te hace falta la vida” el chico lo miró y dijo “¿de qué coño estás
hablando?” y el hombre dijo mientras miraba el cielo “parece que va a llover,
mejor vuelve a tu casa antes de que sea tarde” pero él no escucho al hombre y
prefirió quedarse ahí.
Comenzó a llover y el
chico aun en la plaza repetía llorando el nombre de Lucy, de pronto oyó su voz
llamándole. “niño ¿Qué haces acá? Pero al levantar la mirada, el chico notó que
el hombre estaba sentado justo al lado de Lucy. ”Tu… ¿tu quien eres?” gritó el
chico con euforia. “vete a casa chico, aun no es tu hora” dijo Lucy mientras el
extraño sonreía.
“¿Qué diablos pasa
acá?” preguntó el chico mientras intentaba levantarse, pero una vez más sintió
que algo lo sujetaba por las piernas, entonces el hombre lo tomó por el cuello
y lo apretó contra el árbol. “escucha bien insolente humano, si Lucy dice que
te largues tú te vas”
El chico miraba a Lucy
y mientras lloraba dijo “todas son iguales” Lucy se acercó y como un susurro le
dijo al oído “no todos los humanos son iguales”
Entonces el chico
comenzó a sentir esa presión en el pecho que le impedía respirar. “yo te traje
a mí, porque tú querías conocerme”, dijo Lucy sonriendo.
Pero su sonrisa era
diferente y estaba cargada de maldad “¿Qué pasa acá?” dijo el chico “¿Quiénes
son ustedes?” y el extraño respondió “yo tengo miles de nombres”, Lucy dijo
“aquella vez no parecías listo” a lo que el chico preguntó aún con la mano del
extraño apretando su garganta “¿listo para qué?” Lucy le vio a los ojos y
respondió “listo para el paraíso”, él aún sin comprender nada e indefenso no
podía más que escudarse usando a Lucy “¿a qué te refieres?” preguntó el chico.
“imagina un lugar
inmenso pero desolado, donde hayan miles de personas caminando en montón hacia
la nada, donde pocos tienen el privilegio de la sombra de un árbol, ese es el
paraíso” le dijo Lucy al chico.
“¿Quién eres tu he
dicho?” y Lucy miro a los ojos del chico y contestó. “yo soy quien caminó las
penumbras y se regocijo de la decadencia humana, soy quien contemplo el
exterminio de tu especie” con la mirada fija en el dijo de nuevo Lucy “soy tu
principio y tu final. Si una vez me llame Lucy, hoy soy tu muerte”
El chico aterrado
comenzó a reírse de ironía, mientras el hombre forzaba poco a poco su garganta.
“miles ven la lluvia
caer, pero el día de su muerte transitan debajo de ella, recuerdan penas y
desean morir”
El agotado chico buscó
un respiro y escucho del hombre decir “tendrás que elegir entre tu vida o un
beso de Lucy” entonces soltó el cuello del muchacho y Lucy le dijo al chico “se
supone que eso lo elijo yo pero esta vez te dejare elegir”
Entonces el chico la
miró y dijo “si tu eres la muerte te diré que he ansiado conocerte, tal vez
ahora estoy más decidido, si eres la muerte quiero morir en tus brazos”
Lanzó una carcajada
Lucy, y es que la muerte no tiene
piedad.
“si es ese tu deseo”
dijo Lucy mientras se acercaba al chico, el mismo que fue encontrado con una
marca de un beso en la frente y una sonrisa inmensa en el rostro.
Aun cuando tu sueño
sea la muerte, he de imaginar que has de luchar por ello…
…” se supone que era
el final, pero, ¿sabes qué? Las cosas apenas comienzan, si apenas comienzan,
pues hoy aunque en mi ausencia aun sigue la vida, yo supe hacer mi sueño
realidad, hoy Lucy y yo estamos juntos. Hace tiempo me llamaban Andrew, hoy soy
la guerra”
UN
TROZO DE MI ALMA
Corruptas fueron las
manos que crearon tu figura, y las palabras que dijeron para presentar tu
belleza ante mis ojos, corrupto fue el sentimiento que me llevo a mi tumba…
Pero no mi relato, no
mis recuerdos. Estos los dejaré en este papel.
Y así la gente sabrá
del daño que te he hecho, es decir, el daño que le he hecho al mundo al crearte
a ti…
…a quien lea esta
carta y trate de entender las razones de por qué la dejé al viento y no a
alguien en especifico le aclarare, que aquel que me eligió a mí como su creador
no es visible, pero hace daño, si, sé que esto confunde aun mas.
Explicare entonces que
yo me he desempeñado como científico por dos largas décadas, en mis estudios
encontré unos libros muy antiguos los cuales descifre con la ayuda de mi colega
Alberto Nadal, estos libros escritos en una lengua muerta no eran más que una
serie de relatos sobre un muchacho que logró traer de nuevo a la vida a su
hermano por medio de la alquimia.
Estos libros fueron
escritos por él y en ellos se dice como falló en todos sus intentos, de cómo la
rabia le invadía en las noches que sin descanso alguno experimentaba con el
cadáver de su hermano.
Fue así como llegué
hasta la página donde relataba por fin que había conseguido un resultado
inesperado, logró que parte del tejido muerto tuviese vida. Pero también había
anotado que debido al estado de putrefacción del cuerpo, su descubrimiento no
fue más que una lejana luz en la oscuridad.
Mi amigo Alberto y yo,
convencidos de que se trataba de un simple libro de ciencia ficción de la época
no le dimos mayor importancia, pero he de revelarles que me intrigó de manera
tal la historia (que solo habíamos leído hasta la mitad del segundo libro) que
decidí dedicarme al estudio de la alquimia.
De esta forma mi amigo
y yo, fuimos investigando a fondo la utilización de esta ciencia.
Ritos, conjuros,
historias increíbles, en fin… nada concreta esta ciencia.
Pasados varios años mi
amigo y yo continuamos descifrando los libros de “historia” y encontramos en él una receta detallada e instrucciones para la
realización del ritual “levanta muertos”
el cual por curiosidad decidimos probar.
Primer paso: conseguir
un cadáver fresco, para ello hablamos con nuestro amigo Ricardo Duarte,
encargado de la morgue de la ciudad y aceptó hacerlo, ya que tenía muchos
cadáveres que nadie había reclamado.
Segundo paso: obtener
todos los instrumentos, los cuales iban desde charolas de plata, hasta tapones
de corchos.
Tercer paso: los
ingredientes necesarios, algunos los suplantamos por similares.
Cuarto paso: un
laboratorio, que por tratarse de algo ilegal usamos el cuarto de huéspedes de
la casa de Alberto, bien equipada, claro está.
Y por último el quinto
paso: un corazón, el cual no especificaba de quien debía ser.
Al hacer el primer
intento, el cual fallamos, Alberto notó una reacción química favorable en los
ingredientes de la pócima. Pero que no fue suficiente para “revivir a nuestro
cadáver”
Pero en fin, ni mi
amigo, ni yo estábamos de acuerdo en dejar así nuestro experimento y por eso
buscamos bien los ingredientes que habíamos suplantado.
Meses después de
nuestro primer intento, y después de recaudar todos los ingredientes,
procedimos con el segundo intento.
La reacción química de
los elementos utilizados fue aun mejor que en el primer intento, pero aun así
falló porque nos hacía falta el corazón, nosotros usábamos siempre un corazón
de gato, pero para la ocasión nos olvidamos de tal elemento.
Y anqué supuestamente
nos falló el experimento, resultó que no habíamos descifrado unos escritos
finales, que por desgracia los he descifrado yo solo.
Resulta ser que el
corazón que debes ofrecer es el tuyo. Y quien había hecho el ritual fue
Alberto, quien días después comenzó a ver personas muertas caminando a su
alrededor, pero no cualquier persona muerta.
Se trataba de las dos
personas con las que hicimos los experimentos, el me lo contó y llegue a creer
que estaba bromeando, pero no se refería a ellos como muertos, por el contrario
estaba convencido de que los había revivido.
Alberto se rehusó a
salir de su casa, a bañarse y me negó la entrada a su casa.
También supe por su
esposa que no comía y rechazo todo tipo de contacto humano posible.
Fue así como mi amigo
fue a parar al hospital, donde le visité y el reía frenéticamente, ese día me
vio y acostado en su cama me dijo: Leonor se rehusó a ser parte de nuestro
plan. Y al preguntarle de que plan hablaba respondió: ellos la mataron, la
colocaron en la nevera del cuarto de huéspedes y quieren que la revivas.
Impactado de la
confesión de asesinato de su esposa por parte de mí amigo, y al mismo tiempo
desilusionado, decidí hacerle caso.
Me dirigí a su casa,
entre a el cuarto de huéspedes y observe con horror las cantidades increíbles
de cadáveres que estaban en avanzado
estado de descomposición, no pude soportar tal fetidez, comencé a vomitar y a
llorar al mismo tiempo.
Abrí el refrigerador y
ahí estaba el cadáver de Leonor completamente desnudo y congelado, la saque de
ahí y la coloque sobre la mesa, tomé todos los ingredientes y comencé el
ritual, que termine sin ningún problema.
Luego pensé que no
funcionaria, porque me faltaba un ingrediente, el corazón.
Días después comenzó
mi desgracia, el cuerpo de Leonor fue hallado dentro de la casa y Alberto fue
condenado a prisión, donde se suicidó.
Yo comencé a ver el
espanto de Leonor persiguiéndome cada instante, cada segundo y cada hora.
Repetía que matara a
Elizabeth, mi esposa y yo me negaba de tal forma que el espíritu de Leonor
arremetía iracundamente contra mí.
Yo intentaba descansar
pero su voz me encontraba donde quiera que estuviese, inclusive podía verla
atravesar las paredes y vomitando sobre mi comida. De esta manera me rehusé a
comer.
Elizabeth se alejó de mí
por petición propia, pero por alguna extraña razón volvió a casa y fue cuando
ella, Leonor, atacó a Elizabeth arrojándole mis viejos libros y terminando con
su vida asestándole un bichero en la cabeza.
Pero no fue
instantánea su muerte, no, tuve que ver morir a la persona que mas me amó, pero
aun así realmente no me importó, no.
El motivo por el cual
redacté esta carta es porque estoy preso, porque no creen en mi inocencia y porque
he decidido suicidarme.
Con respecto a los
libros, les he quemado para evitar que continúen las muertes.
Mas sin embargo debo
resaltar para despedirme por siempre, que es real, que no están muertos, puede
que sus cuerpos sí, pero no sus almas, sus negras y corruptas almas.

Alani ♥ qué bien encontrarte por acá, qué fino que te animaras!! era hora de que el mundo disfrutara de tu ingenio xD me gustó "El viejo" también porque fue el único que leí a falta de tiempo, pero espero escucharte el día del encuentro, un abrazo!
ResponderEliminar¡Hola mi amor! Tiempo sin saber de ti. Leí Profanador. Es una buena historia, pero tiene muchas fallas de redacción. Agota mucho leer un texto así. Los periodos sintácticos son muy largos. Hay párrafos de una sola oración. Te recomiendo que te instruyas un poco en el tema de la redacción, así aprovecharás al máximo tu talento. ¡Besos!
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