20/4/12

ANDREÍNA (CORO)




Biografía

Andreína Valery, nacida en la ciudad de Coro, ostento un cuarto de cupón. Licenciada en Educación Mención Lengua, Literatura y Latín. Amante de las diferencias y de las artes en general. Familiar, alegre y fiel amiga. Incursionando en la locución y renovando amistades.

El niño Transparente

Le dijeron  a la madre a los 3 meses que tenía todos los miembros bien formados “solo que es transparente” eso era lo normal para esas fechas, pero no contaron con que nacería siendo transparente, que crecería siendo transparente y que aún hoy, seis años después lo seguiría siendo.
Que lo llamasen Gasparín, órganos flotantes o el hombre sin rostro era lo de menos, pero que su corazón palpitara agitado al estar cerca de la maestra en un interrogatorio y cuando sentía la colonia Jhonson de Manuela, la niña que se sentaba a su lado en clase, eso sí que era insoportable.
-¡Que ande por allí sin nada que lo cubra es una barbaridad!- decían, aunque para él esto era un sinsentido porque no revelaba todo aquello que los demás cubrían, no tenía vergüenzas. Quizás fuera su estómago vibrando al tener hambre lo que molestaba a los demás, o sus tripas retorciéndose, los pulmones cual esponjas, el que no pudiera ocultar lo que era, lo que sentía.
De camino a su casa, luego de sorprender a Manuela del brazo con inñaqui, caminó por el mismo basurero por el que pasaba invicto todos los días, entonces percibió su reflejo inconcluso en un charco asqueroso y decidió revolcarse… se llenó de todo, retazos de cosas, lodo, proyectos inconclusos, mierda…
Entró a la casa y no lo reconocieron sus padres: -éste no es nuestro hijo, éste es… un niño común-.

Tengo pantaletas viejas

Mis pantaletas están viejas, descoloridas, a veces manchadas de alguna regla que no las abandonó del todo.
Deshilachada se muestran juntas como un manojo de derrotadas sentenciadas a la deshonra en el tendedero.
Su agujeros son reflejo insigne de las lavadas, no son heridas de guerras ganadas, porque las guerras fueron antes… ahora se presentan vencidas.
Los hilos sexys, cacheteros con palabras insinuantes y las tangas de encajes seductores ya no tienen razón de ser, en un tiempo donde no eran para cubrir las “vergüenzas” sino para mostrar la falta de ellas.
Las pantaletas que poseo a duras penas cubren algo, pero no importa, sobre ellas va el trapero, el disfraz completo…
En el fondo de la gaveta hallé un hilo que usé solo una vez… el que lo volvió loco, el que lo hizo acabar tres veces… lo guardo como prueba de un deseo ausente, de que aún estando con ella sueña con esta lencería minúscula… Aunque yo me desgaste, el hilo sigue intacto, como en su recuerdo… como mis ganas.

2 comentarios:

  1. Andreina ♥ Me gustó mucho el cuento del niño transparente, después de todo era un "niño común", y el de las pantaletas viejas, bueno, es bien crudo, pero permite imaginar y adentrarse bien en lo profundo del personaje, "Las pantaletas que poseo a duras penas cubren algo, pero no importa, sobre ellas va el trapero, el disfraz completo" es tan cierto, es sin tapujos. Un abrazo, nos leermos en el encuentro xD

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  2. Buenos cuentos Linda, sigues escribiendo muy bien, lo del niño transparente está genial. Me gusta que sean breves. Abrazos, nos vemos en en evento!...

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