Biografía
Francisco Castillo, Nace en
Valera estado Trujillo, el 24 de febrero de 1987, graduado en Publicidad y
Mercadeo del I.U.T.E.T. ext. Trujillo.
Es integrante y fundador junto con otros jóvenes de la Sociedad de
Poetas José “Pepe” Barroeta. Actualmente estudia Comunicación Social en La
Universidad de Los Andes, Núcleo “Rafael Rangel”. Amante del Metal, es integrante de una banda
Llamada Sinapsis (metal).
LA
ASESINA DEL CONDON
Carlos
bajaba de la Culata escuchando el CHAOS AD, amaba ese disco, le
recordaba su adolescencia, sus años en Valera, su época en bachillerato, uno a
uno los recuerdos iban llegando a su mente, así como los ojos de gato
brillantes por la luz alta se perdían por la esquina derecha de la capota del
corsa a mas de ciento cincuenta por hora, recordó sus amigos de la época,
algunos aun estaban allí, algunos se habían marchado, otros habían muerto, y
otros simplemente ya no los podía llamar amigos.
Recordó
a su familia, a su madre, y como esta desde que tuvo uso de razón desconfió de
su futuro; ¡tu nunca prestas atención!, ¡que inoperante eres!, ¡tu nunca puedes
hacer algo que se te agradezca!, ¡lo que tu pienses realmente no me importa,
debes hacerlo porque yo se que es lo mejor para ti!, ¡definitivamente fracase
como madre!
Una
a una las frases alentadoras de su mamá iban apareciendo en su mente en
forma de amargos recuerdos, y aunque esto lo frustraba, quizás por no tener la
aprobación de la única persona que respetaba en este universo y en otros
paralelos alucinados en alguna noche de excesos de alcohol, THC, codeína y
otros caramelos; realmente no le guardaba rencor, después de todo la lucha
eterna contra los prejuicios infinitos de su progenitora fue lo que moldeo su
carácter, además debía reconocer que en su adolescencia era una fabrica, toda
una industria de errores, podía jactarse de producirlos en masa.
Adriana…
¿que sería la vida de la pobre Adriana?, entre la larga lista de víctimas de
sus errores (incluido el) Adriana era la única persona que realmente nunca pudo
compensar para aliviar su conciencia, nunca supo mas de ella, así que decidió
continuar con su vida cargando el peso de su conciencia, algunas noches
despertaba asustado y arrepentido, pero realmente aprendió a vivir con eso, se
acostumbro de tal manera que las pesadillas se volvieron parte de su vida
cotidiana.
El disco iba por el track numero siete y Carlos ya estaba apunto de
llegar al centro, mientras intentaba concentrarse en la carretera iba coreando
iracundamente: Biotech… Biotech… Is Godzillaaaaaaaa…. Repentinamente se
acordó de Hernán, ¿que seria la vida de ese maldito demente? Recordó todas las
locuras que hicieron en bachillerato, recordó las incontables veces que se
sentaron a fumar y escuchar sepultara mientras desvariaban intentando mantener
conversaciones filosóficas, también recordó que lo ultimo que supo de Adriana
fu a través de el, le conto que la ultima vez que la vio aun estaba en Valera,
y que trabajaba en una agencia de loterías para ahorrar dinero para irse a
trabajar como modelo a caracas donde la habían elegido en un casting, realmente
fue lo único que supo de ella después de aquella noche cuando todos aun eran
jóvenes y muy estúpidos.
Llego a su apartamento casi a las 6 am luego envió un texto informando
que había llegado, fue un día realmente largo, tomando en cuenta que duro más
de 24 horas, la fiesta había sido realmente buena, Martha sabia hacer realmente
muy buenas pachangas.
Siempre
le había gustado esa idea de dividir las fiestas en atmósferas distintas, y
aquella no había sido la excepción, en la planta baja de la casa se desarrolló
la atmósfera hard-core, aunque el utilizaba más el termino distroyer,
ahí los djs bombardeaban neuronas con géneros como el drum and bass, el hard
tecno, scram y todas esas vainas que eran útiles solo para reventarse el coco
junto a la variedad de caramelos que eligieses, mientras que en la planta de
arriba se desarrollaba la atmósfera chill out o como él prefería
llamarla, “caliweba”.
A
pesar de sus preferencias musicales algo estridentes, Carlos prefería
estar en los chill out de las rumbas de Martha, después de todo allí
se reunía con sus panas y hablaban relajadamente del día a día, ya realmente no
estaba pendiente de pasar toda la noche danzando como un demente, desinhibido
por los efectos de la sustancia de turno, esa noche como ya se había vuelto
costumbre en el desde hacia cierto tiempo ya, simplemente se sentó en un puff
de cuero negro y se dedico a fumar en el narguile y a conversar con Martha y
Walter, quienes eran sus mejores amigos, le encantaba hablar con Martha porque
sentía que ella realmente lo entendía así como el también la entendía,
había una química entre ellos que hacia que sus conversaciones duraran horas y
ambos lo disfrutaban mucho, con Walter no había mucha diferencia, el decía que
ambos estaban igual de locos, tenían una visión similar del mundo, y sus
diálogos solían ser muy divertidos, políticamente incorrectos e incluso
algo disparatados.
Aquella
noche, Walter le había comentado sobre el caso de una asesina en serie
caraqueña que su hermano le había contado –si men, no es paja, mi hermano me dijo
que han encontrado a seis tipos en los últimos cuatro meses, y todos con un
tiro en la frente y sobre la herida de bala un condón- Martha y Carlos no
pudieron hacer otra cosa que desbaratarse de la risa ante semejante historia,
Walter con la firme intención de mostrarles la veracidad de su relato, saco su
teléfono móvil y comenzaron a leer en algún portal web la contundente evidencia
noticiosa, que en uno de sus párrafos afirmaba “las autoridades pertinentes
siguen trabajando en la investigación del caso, aunque se presume por el modus
operanding que el sospechoso(a) pudiese estar vinculado(a) a la
prostitución, sin embargo, adelantaron que aun era algo precipitado revelar un
nombre como sospechoso”.
Carlos
ante la mirada estupefacta de Martha se carcajeo estrepitosamente y luego acoto
–marico que enfermo, yo pensé que la verga era paja- Walter con una
sonrisa algo distorsionada agrego –no men, no es paja, mi hermano dice que es
madre locura salir de noche horita, todo el mundo esta cagado, y las putas
estas bronqueadas porque ahora toso el mundo prescinde de sus servicios por el
mismo cague- Martha en medio de su asombro solo comente lo loco que le parecía
todo aquel asunto.
Carlos concluyo el tema diciendo que en el mundo hay mucha gente loca, que las
cosas mas retorcidas que el había tenido la oportunidad de ver y con mas
frecuencia de la que quisiera, eran cosas hechas por personas victimas del
condicionamiento o de traumas locos de la infancia, y que a estas alturas del
mundo lo único que ellos podían hacer era asegurarse que sus hijos tuviesen la
educación adecuada para evitar que mas gente siguiera cambiando de manera
negativa las estadísticas de este loco y enfermizo planeta. Meditó un poco
acerca de lo que Walter le contó sobre la asesina del condón, ya acostado se
carcajeo ruidosamente hasta perder el aliento, luego suspiro y se dijo a si
mismo, -y hay gente que tiene las bolas de decir que yo estoy loco- mientras se
quedaba profundamente dormido.
Había pasado ya mas de una semana desde la fiesta de en casa de Martha,
eran las 7 pm y Carlos daba vuelta en el viaducto para subir al centro cuando
su móvil dejo escapar como un susurro los primeros acordes de stupid,
miro la pantalla observando el código de área 0271 preguntándose quien lo
llamaría de Valera y mientras estacionaba para hablar mas cómodamente
contesto ¿alo? –que paso compa, acuérdate que vamos a hacerle el relajo al
enano, después de todo uno no se casa todos los días- decía la voz al
otro lado del teléfono, -dale si va, yo me anoto- contesto Carlos con
entusiasmo, -bueno, pilas… nos vemos el sábado en mi casa ya todo esta
arreglado, llego a Mérida mañana, pendiente…- dijo Abel colgando el teléfono.
Carlos
hizo lo mismo y justo después de arrancar nuevamente el corsa una vez mas su
teléfono susurro los suaves acordes funkies de stupid y rezongando se
volvió a estacionar, ¡ah su madre Abel si jode pana! ¿Qué paso? Contesto
con cierto mal humor, -alo, ¿Carlos?- dijo la voz al otro lado de la línea, -si
quien habla- contesto Carlos con curiosidad, -es Érica carlós, la hermana de
Hernán- carlós reconoció su voz y la saludo con cariño, -hola amor ¿como
estas?- pero lo que Érica tenia que decirle le borraría la sonrisa, -carlós
mataron a Hernán, le dispararon en la cara- dijo la chica comenzando a llorar
desconsoladamente, -¿Cómo es la verga?- dijo carlós reincorporándose después de
unos segundos, segundos donde su corazón se oprimió con tanta fuerza, que por
un momento creyó que había dejado de latir, a su memoria llegaron nuevamente
miles de recuerdos, y su interior se volvió un tornado de confusión, dolor,
ira, negación y muchos otros sentimientos encontrados colisionando unos con
otros devastándolo por completo, ¿Cuándo paso? Dijo con una voz calmada y llena
de tristeza e ira contenida, -anoche, nos acaban de avisar, hoy en la tarde
llega el cuerpo, mañana será el sepelio- dejo escapar la muchacha con un hilito
de voz ahogado entre lágrimas y sollozos, -esta bien, mañana temprano estaré
allá, gracias por avisarme- colgó el teléfono y bajo la cabeza apretando el
volante con ambas manos, una lágrima gruesa descendió lentamente desde su ojo
izquierdo hasta perderse en su barba, no importaba como ni cuando, pero
quien hubiese hecho esto tenia que pagar, no era cualquier perro a quien habían
matado, era a su amigo, a su hermano.
El joven fue inhumado a las dos de la tarde, sus amigos más cercanos, o sus
verdaderos amigos mejor dicho, junto a sus familiares fueron quienes le dieron
el ultimo adiós en una solemne ceremonia, mientras el ataúd bajaba lentamente
hacia la fosa, Carlos lo veía y no podía creer que esto realmente estuviese
pasando, su hermano iba camino a pasar la maldita eternidad tres metros bajo
tierra, y realmente ni siquiera era el hecho de que su amigo había muerto, era
como había muerto lo que lo llenaba de la ira mas profunda y visceral, algún
maldito desequilibrado acababa de matar a su hermano, quizás solo era víctima
de las circunstancias, quizás había sido alguien que vivió toda su vida en la
miseria y que salió a la calle armado dispuesto a cegar la vida del primero con
quien tropezara, tal vez para alimentar a sus hijos, en verdad ya no importaba,
Hernán estaba muerto, y eso nada lo cambiaría, pero eso no se iba a quedar así,
el lo encontraría, y se aseguraría de que pagase con sangre su atrevimiento.
Cuando
salía del cementerio se encontró frente a frente con Érica, la abrazo y ella
comenzó a llorar, luego que trato de consolarla, ella le confeso como habían
encontrado su cuerpo, en un cuarto de hotel tendido sin camisa sobre la cama,
descartaron el robo porque todas sus pertenencias incluso el dinero estaban
intactas, tenia un disparo en la frente y un condón sobre la perforación de la
bala, Carlos al escuchar esto un escalofrió le recorrió la espalda, se
despidió de la familia de su amigo y partió sin demora a Mérida.
Al día siguiente, llamo a Walter para pedirle un favor, le conto todo lo
sucedido, y le pidió que le dijese a su hermano que averiguase todo lo que
pudiese acerca del caso de la asesina del condón, debía recopilar información
para contratar a alguien que hiciese el trabajo que la policía corrupta y
burócrata no haría, encontrar a quien mato a su hermano y hacerlo pagar muy
caro su crimen, este absorto en su sorpresa por lo que acababa de escuchar, se
comprometió a hacer todo lo que estaba en sus manos para ayudarlo.
En
la noche era la despedida de soltero del enano, no quería ir, se sentía
deprimido, su amigo había muerto de una manera muy ofensiva, había sido un buen
tipo, no merecía morir así, mientras lamia la sección adhesiva del papel para
sellarlo llamaron a su puerta, era Abel, estaba allí porque supo lo de Hernán,
caminaron hasta el balcón y se fumaron el “madeiro” como a Abel le gustaba
llamarlo, este le dijo que comprendía como se sentía, le hablo del accidente de
su hermano menor, de la frustración y de la ira que sintió, pero que debía
dejarlo ir , y continuar con su vida, y como primer paso para ello irían a la
despedida de soltero de el enano, Carlos medito las palabras de Abel, el
discurso solo lo convenció de ir a la fiesta, de todo lo demás, el se guardaba
su propia opinión, así que decidió irse a arreglar, Abel se fue de inmediato
para comenzar lo de la fiesta.
Al llegar a la fiesta ya la diversión había comenzado, todo el mundo tenia un
trago en la mano, la música estaba muy acorde con la ocasión, Carlos aun estaba
algo aturdido por lo sucedido, pero el alcohol, la música y especialmente las strippers
hicieron que se desinhibiera un poco y comenzara a divertirse también, Abel
apareció con lo que ellos llamaban un amacakeno riuro hirameky es
decir, un “madeiro” aumentado un par de veces su tamaño.
Carlos
lo vio consumirse lentamente frente a su rostro, y repitió la operación muchas
veces durante la noche, debía ser por eso que tenia la impresión de que una de
las bailarinas no le despegaba el ojo de encima en ningún momento, y a su vez
tenia la sensación de conocerla de algún lado, en eso apareció Abel a su lado
nuevamente para decirle, -coronaste men, además del novio tu aparentemente
también tendrás tu regalito hoy- era oficial, la caraja quería con el.
Ya
muy entrada la madrugada, mientras el novio recibía su regalito, y ya muchos se
habían ido Carlos yacía boca arriba y sin camisa en una cama en alguno de los
cuartos, mientras la bailarina quien le pidió que la llamara gatita le esposaba
la mano izquierda a la baranda superior de la cama, justo en ese momento el
bolsillo izquierdo de su pantalón comenzó a emitir vibraciones, era su móvil,
así que decidió sacárselo antes que la gatita esposara su otra mano a la cama,
y justo al hacerlo y antes de apagarlo decidió leer el texto que acababa de
recibir, “men es Walter, todo lo que pude averiguar fue los nombres de las
víctimas, mañana te tendré mas info, sus nombres son: Emanuel Terán, Nelson
linares, José Gregorio Berrios , Miguel Valera, David rojas, Marcos Briceño y
Hernán Ruza.” Termino de leer justo en el momento en que la gatita termino de
esposarlo a la cama, luego volteo su mirada lentamente hacia la chica y
ese caminar felino que se desplazaba hasta la pared para encender la luz hizo
que lo comprendiera todo, absolutamente todo.
Su rostro muto a una mueca de horror, culpa y vergüenza, ella al notarlo
le dijo -¿Qué? Ya me reconociste, pues me alegro- luego soltó una carcajada
larga ruidosa y con muchos aires de demencia, Carlos solo pudo balbucear,
-Adriana yo…- y ella lo interrumpió violentamente diciéndole –cállate marico,
ustedes me arruinaron la vida, me cagaron la inocencia, que coño me vas a decir
a estas alturas de la vida- la exótica felina de inmediato se transformo en una
sombría joven llena de resentimientos, marcada por las cicatrices de su
adolescencia, producto de la inocente “equivocación” de ocho jóvenes
irresponsables intoxicados de alcohol y lujuria, Adriana yo no quise –suplico
Carlos- sabes que no fue mi idea, yo ni siquiera participe, la joven que apenas
vestía un top y unos bóxers femeninos se sentó sobre la mesita donde
estaba su cartera y comenzó a llorar.
Yo
te quería Carlos, te quería con toda mi alma, esa noche era la primera ves que
estaba con alguien, era la primera vez que alguien me tocaba, -lo se, murmuro
Carlos dejando caer una lágrima sobre su barba- ¡que te calles maldito hijo de puta!
–Chillo Adriana- me entregue a ti como la carajita ingenua y llena de ilusiones
que era, -yo solo me levante a ver que era ese ruido- si es cierto, pero cuando
Hernán y los otros entraron en el cuarto y tú llegaste no hiciste nada por
detenerlos.
Era
cierto, cuando el entro al cuarto Hernán lo detuvo y le dijo – no me digas que
te vas a poner con pajas men, ya tu la gozaste, danos una colita a nosotros-
Hernán estaba muy borracho y tenia una navaja en la mano, y frente a la mirada
atónita de Carlos uno a uno la fueron violando de manera inclemente, mientras
el se limitaba a lamentarse sentado en una esquina.
Como crees que transcurrió mi vida
recordando aquella noche, sus risas, malditos sean todos ustedes –grito Adriana
con una voz que desgarraba las entrañas de un Carlos sumido en el dolor, en la
vergüenza y en la auto compasión mas que en el miedo- les parecía muy
divertido, la broma de Hernán con lo de “epa pilas usen condón muchachos,
protéjanse” mientras se reía tan satisfactoriamente, ¿Cómo crees que viví
conmigo misma después de eso? Adriana se levanto de la mesita, abrió su
cartera y saco un revólver Colt calibre 357, Carlos solo callo y la miro a los
ojos, reunió el valor para poder dejar escapar entre sus labios –hazlo, lo
merezco, pero por favor, antes de hacerlo, dime que me perdonas- Adriana rompió
en llanto y le dijo –eran unos cerdos, por eso los case unjo a uno, como cerdos
que eran, pero tu no Carlos, tu no lo eras, ¿porque lo permitiste? Yo te amaba,
te amo, y te amare hasta el ultimo instante de mi vida, y si, te perdono, pero
ya mi vida no tiene sentido, y tu debes pagar- Carlos cerro los ojos y levanto
la cabeza, Adriana lo apunto, y le disparo en el centro de la frente.
Se
acercó a él, le beso la boca, luego camino hasta la mesita y saco de su cartera
un condón, camino hasta la cama, miro el condón y se volvió hasta la mesita, lo
guardo de nuevo en su cartera y se sentó en la cama junto al cuerpo de Carlos,
se disparo en el estomago y con su ultimas energías se abrazo al cuerpo de
Carlos, justo en ese momento Abel derribo la puerta alarmado por los disparos y
al entrar encontró sus cuerpos sin vida, Carlos esposado a la cama y Adriana
abrazada a el como una niña enamorada, la misma niña enamorada que se entrego a
el antes de ser atrozmente violada.

Agresividad pura... no te despegas -a pesar de lo extenso- ni un momento de leerlo! Una manera totalmente distinta de escribir a todas las demás, ese juego de coloquio y psicología le da una tonalidad original. Mis respetos!
ResponderEliminarbuen cuento, muchos detalles curiosos y si, muy agresivo, bastante violento (hasta el fondo musical) y con la intension de ser cuento oscuro para que le temas un poco....
ResponderEliminarinteresante
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